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WIKILEAKS Y LAS CUMBRES INTERNACIONALES SOBRE CAMBIO CLIMÁTICO

Marzo 31st, 2011 nuriasanchez No comments

Para la redacción de este ensayo me ha sido muy útil haber seguido en tiempo real la información publicada por el periódico El País y los otros medios elegidos por Wikileaks para difundir los cables, y varios reportajes de RTVE. A partir de ahí, seleccioné los cables que interesaban a mi investigación. Asimismo, he leído los principales tratados en relación con los acuerdos y cumbres sobre cambio climático, además de informes sobre la cuestión realizados por think tanks.

Desde que el pasado 28 de noviembre el periódico El País comenzara a publicar los documentos de Wikileaks, la opinión pública no ha salido de su asombro, debido a la confirmación de la ocultación desde los gobiernos, políticos y diplomáticos de información, y no sólo eso, sino la constatación de que públicamente se decía una cosa, y de puertas para adentro las acciones eran bien distintas.

Entre la ingente cantidad de información aún no totalmente desvelada, se encuentran documentos relativos a cumbres internacionales sobre cambio climático. Teniendo en cuenta los intereses económicos derivados para algunos Estados, que tendrán que pagar a partir de 2012 los derechos de emisión de gases de efecto invernadero, no es raro que algunos países parte hayan tenido un doble discurso.

La mayoría de los cables difundidos hasta ahora hacen referencia a la cumbre internacional sobre cambio climático celebrada en Copenhague. La información publicada arroja luz sobre las verdaderas relaciones internacionales que se dejan entrever en los encuentros multilaterales, en los que no sólo relucen los temas a tratar según la agenda oficial, sino que también influyen otros asuntos como las relaciones económicas y de poder.

Así, durante la cumbre de Copenhague, la Unión Europea (se entiende, sus representantes) se sintieron desplazados y excluidos del grupo “de poder” de la negociación. Según un cable confidencial emitido desde la Embajada de Bruselas a Washington, Herman Van Rompuy, presidente del Consejo Europeo, se refirió a la cumbre como “increíble desastre”, añadiendo que Europa había sido “maltratada” y “excluida”. En la conversación que según el cable mantienen Van Rompuy con el embajador estadounidense Howard W. Gutman, éste le responde que él no estuvo allí, pero que según los informes que había visto, parecía más un encuentro caótico que una decisión de excluir a Europa, a lo que Rompuy responde que “ellos podrían sin duda haber llamado a Europa y decirnos que fuéramos”, y concluyó con “los encuentros multilaterales no funcionarán”[1]. La importancia de esta conversación radica en saber cómo funcionan realmente este tipo de cumbres, y las alianzas que se llevan a cabo tras la cortina.

En otro cable confidencial emitido a Washington[2], se narra la conversación mantenida entre la comisaria de Cambio Climático de la Unión Europea, Connie Hedegaard, y Michael Froman, representante de la Casa Blanca (reunión el día 27 de enero en Bruselas con veinticinco miembros de la Unión Europea). En ella, Hedegaard le pregunta a Froman sobre los esfuerzos que en materia legislativa está haciendo los Estados Unidos y las dinámicas políticas en torno a las elecciones al Congreso y cómo podrían éstas influir en la cooperación internacional en su avance hacia la cumbre de Cancún. A lo que Froman responde que los Estados Unidos, haciendo caso omiso del objetivo internacional de trabajar en la aplicación del Acuerdo de Copenhague así como en los demás temas de las Naciones Unidas, no va a cambiar. Y añade que seguirán trabajando con la legislación interna.

ABANDERADOS DE LA LUCHA CONTRA EL CAMBIO CLIMÁTICO

En el año 2006, Al Gore, el que fue vicepresidente de los Estados Unidos, encabezó una campaña dirigida a dar a conocer los riesgos del cambio climático a lo largo de varios años ofreciendo conferencias por diversos lugares del mundo. Esta ocupación le llevó a recibir el Premio Nobel de la Paz, junto con el Grupo Intergubernamental sobre Cambio Climático de las Naciones Unidas en 2007.

Indudablemente, todo aquel activista o ciudadano simplemente preocupado por el planeta debe agradecer que durante esa etapa, y gracias a él y a su equipo de comunicación, la lucha contra el cambio climático estuviera en boca de todos. No había medio de comunicación que no se hiciera eco de su documental, Una verdad incómoda, y de su libro, con el mismo nombre. Ni siquiera la alfombra roja se libró de la ola verde que azotaba a la sociedad occidental, siendo testigo de cómo el documental se llevaba el Óscar. En España no fuimos menos, y le otorgamos nuestro máximo galardón, el Premio Príncipe de Asturias en la modalidad de Cooperación Internacional. Pero, ¿qué beneficio extrajo él?

Tras la cumbre de Cancún, el presidente boliviano, Evo Morales, proclamó que “los pueblos del mundo tienen una gran bandera de lucha para defender los derechos humanos defendiendo los derechos de la Madre Tierra”, añadiendo que “los principios, los valores no se negocian y jamás Bolivia va a negociar los principios de los pueblos del mundo”, lamentando “que si algunos pequeños países aceptaron, fue por la plata”[3].

Sin embargo, según el cable de Wikileaks publicado por el diario El País el pasado día 3 de diciembre[4], en el informe que se envía desde la embajada de Estados Unidos en La Paz a Washington se apunta a que a pesar de que Bolivia ya esté sufriendo
daño real de los efectos del calentamiento global, parece que Evo Morales

prefiere sumar puntos de retórica en lugar de contribuir a una solución. Esta posición radical le valió los aplausos de los grupos anti-globalización, pero le ha distanciado de muchos países desarrollados y la mayoría de los vecinos de Bolivia. La evaluación desde la embajada estadounidense es que Bolivia queda fuera del alcance de Copenhague, al menos hasta que Morales considere los límites de su enfoque.

En el mismo cable, y siempre según la información enviada por el diplomático estadounidense, se dice que Evo Morales parecía deleitarse en su posición en la Cumbre de Copenhague, ridiculizando las propuestas de los países desarrollados, y haciendo extraordinarias demandas de reparación y ayuda. El embajador danés en Bolivia, Morten Elkjaer, contó a los representantes de Estados Unidos que Morales canceló la mayor parte de su programa bilateral en el último momento, incluidas las reuniones con las empresas de energía limpia, los expertos de energía sostenible, y las principales empresas danesas y federaciones de trabajadores. El primer ministro danés, Rasmussen, pasó unos desagradables treinta minutos con Morales, según Elkjaer, en los cuales el presidente boliviano agradeció la ayuda bilateral (Dinamarca dona a Bolivia unos 30 millones de dólares anuales en ayudas), pero rechazó tratar las cuestiones sobre cambio climático. ¿No resulta contradictorio hablar del dinero que reciben otros países al mismo tiempo que también se recibe, y sin embargo, no dar ninguna opción a la negociación?

CONCLUSIONES

Tras dieciséis Conferencias de las Partes de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, la integración de todos los países resulta fundamental para la negociación. El hecho de que los países más contaminantes del mundo sean los más reticentes a cumplir lo pactado en el Protocolo de Kyoto, hace que los esfuerzos realizados por los demás Estados parte sean insuficientes. Los cables emitidos por las embajadas estadounidenses a lo largo y ancho del mundo ponen en evidencia las trifulcas ocurridas durante las cumbres internacionales, en algunas ocasiones, más propias de “patio de colegio”, que de los responsables últimos de la salud del planeta y de todos los que vivimos en él[5].

Es ahora cuando, una vez conocidas las citadas informaciones difundidas desde Wikileaks, las ONGs y la sociedad civil en general tendrán qué valorar qué responsabilidades pedir a sus dirigentes, depositarios de la voluntad que adquieren los Estados cuando firman un acuerdo y del deber de intentar dejar un “mundo mejor” para sus ciudadanos.

BIBLIOGRAFÍA

Comunicados de prensa de Naciones Unidas publicados en la página web de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático: http://unfccc.int/

Información de cables de Wikileaks publicada en el periódico El País.

Página web de Wikileaks.

Informe de Oxfam Internacional: Ahora más que nunca: unas negociaciones a favor de quienes más lo necesitan.

Informes de la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. (Se han utilizado los informes de todas las sesiones).

Protocolo de Kyoto sobre la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático.

Texto de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático.

Carta por la que la Unión Europea se compromete a la reducción de emisiones a los objetivos de 2020.

Noya, Javier (2007). “Diplomacia pública para el siglo XXI”. Real Instituto Elcano.

De Paz Báñez, Manuela A. (1998). “Economía mundial. Tránsito hacia el nuevo milenio”. Pirámide.

Diez de Velasco, Manuel (2006). “Instituciones de derecho internacional público”. Tecnos.

Del Arenal, Celestino (1984). “Introducción a las relaciones internacionales”. Tecnos.


[1] Documento 242382 de Wikileaks, publicado por el periódico El País el día 3 de diciembre de 2010.

[2] Documento 249182 de Wikileaks, publicado por el periódico El País el día 3 de diciembre de 2010.

[3] Agencia de noticias EFE, 13 de diciembre: Evo Morales se proclama vocero de los “pueblos del mundo” pese a su derrota en Cancún.

[4] Documento 247943 de Wikileaks, publicado por el periódico El País el día 3 de diciembre de 2010.

[5] Según el informe publicado por Oxfam Internacional, Ahora más que nunca: unas negociaciones a favor de quienes más lo necesitan, ha habido 21.000 muertos a causa del cambio climático en los primeros nueve meses de 2010

Wikileaks: Revelación o desinformación?

Marzo 31st, 2011 diepenbrock 1 comment

El análisis sobre Wikileaks tiene varios puntos de enfoque. Tras haber leído varios blogs, artículos y dossiers de prensa en el internet y en periódicos como The Times, The Guardian, Der Spiegel y The New York Times, debo concluir que la información sobre Wikileaks es abundante, diversa y a veces contradictoria. Cuando decido recurrir a la fuente principal, la página web de Wikileaks está sobrecargado y aparece una pantalla con ´page out of order for the moment´, lo cuál demuestra la cantidad de personas que están conectadas a esta página. Eso nos deja con fuentes de información de segunda mano, en el mejor de los casos : periódicos de todo el mundo que dicen filtrar los documentos recibidos para ofrecer la información “mas relevante para el público”, y esto si confiamos en que la documentación aportada sea fidedigna, lo cual plantea varias interrogantes según todo se ha desarrollado y que expondré mas adelante.

El mundo diplomático y su secretismo

La meta principal de los diplomáticos es representar su país y mantener amistades con otras naciones, cómo describe la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961. Los estados partes declaran tener en cuenta ´los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas relativos a la igualdad soberana de los Estados, al mantenimiento de la paz y de la seguridad internacionales y al fomento de las relaciones de amistad entre las naciones´. Los embajadores deben buscar la amistad con los estados y mostrar su afección y respeto al país en que residen; sin embargo, los diplomáticos también están en busca de información e influencia mientras sirven los intereses económicos y políticos de su estado en el país en que residen.

La única repercusión clara que ha tenido Wikileaks a nivel internacional es el reconocimiento de un gran revuelo mediático. Comenzando con el hecho de la imposibilidad de la filtración, a manos de un joven soldado homosexual (Bradley Manning) que consiguió acceder, copiar y reenviar 260.000 informes clasificados de la red secreta militar estadounidense SPRNET desde una lejana base militar de montaña. EEUU es conocida por la alta especialización de sus efectivos de inteligencia en desinformación y guerra cibernética (casos del Stuxtnet en Irán, 2010 o la operación contra un gaseoducto de la URSS en los años ochenta bajo el mando de William Casey) lo que hace esta fuga altamente sospechosa. El aparente y persistente deseo de encarcelar a un enemigo público o terrorista, como se le ha tildado en los medios norteamericanos, ha sido por otra parte demasiado infructuoso para una nación con las herramientas políticas de presión de las que disponen Hillary Clinton y sus asociados.

La campaña de (des)información

La información publicada en periodicos y demás medios de comunicación muestra claramente un sesgo en favor de los propios estadounidenses a los que se supone dañan en primera instancia :

En los correos interceptados al embajador de Honduras se manifiesta la posibilidad de que haya sido un golpe de Estado, pero sin embargo no se refleja quién estuvo detrás de ese golpe o quién tenia recursos económicos para financiarlo, o qué hicieron los agentes de la CIA con base en el país en respuesta a estos movimientos contra un estado, técnicamente, aliado.

Si todo el proceso de filtración hubiera hecho un daño político palpable, probablemente Julian Asange ya estaría preso, o muerto, y siguiendo el razonamiento de la navaja de Occam, esto o bien significa que Wikileaks estaba efectivamente trabajando para los servicios de desinformación americanos o bien Asange creyó realmente que revelaba documentación de importancia saltándose todos los mecanismos de seguridad y trabajando de manera inconsciente en una campaña preparada para los intereses de aquellos a los que intentaba exponer.

Poco despues comenzó un rumor bastante fundado, sobre una relación de Asange con George Soros, conocido filantropo y economista estadounidense. Por una parte el abogado del fundador de Wikileaks trabajó para Open Society, y por otra un ex miembro estuvo a sueldo de Human Rights, ambas de Soros, lo cual unido al hecho de que John Young, el co-fundador de la organización dimitiera al extralimitarse el grupo en temas de peticiones para financiación, no dejan un transparente lienzo de objetivos.

Ha terminado Wikileaks con la diplomacia clásica? José Ignacio Torreblanca, periodista de El País, afirma esta cuestión. Desde su punto de vista, los diplomáticos ya no tienen mucha palabra en los asuntos exteriores de un país y su influencia en estos es decreciente por el aumento de importancia de los medios de comunicación y la rápida difusión de la información.

Wikileaks es meramente un ejemplo de la importancia que tiene el internet hoy en día y del intercambio de información al nivel global. A través de una presión en el ‘enter’ de un ordenador, se provee una cantidad enorme de información, viniendo de fuentes secretos según la página de Wikileaks.2 Fuentes, de que tampoco sabemos exactamente cómo han podido obtener y distribuir esa información. En tiempos del escándalo de los Papeles del Pentágono se sabía que el señor Ellsberg estaba copiando los materiales del gobierno estadounidense así que la información venía de una fuente recuperable y fiable. Hoy en día, el ruido en las redes hace que la discriminación de información objetiva y la localización de la fuente original sea una tarea, cuanto menos, similar a la de Sísifo.

Sin novedad en el frente: Wikileaks, diplomacia y medios de comunicación.

Marzo 31st, 2011 pedrogonzalez 1 comment

SIN NOVEDAD EN EL FRENTE: WIKILEAKS, DIPLOMACIA Y MEDIOS DE COMUNICACIÓN.

Pedro González de Molina Soler.

Palabras clave: Diplomacia, medios de comunicación, Wikileaks.

0. Introducción.

Hemos asistido hace poco a un circo mediático con ocasión de la mayor filtración de documentos secretos de la historia, a cargo de un distribuidor, Wikileaks, y procesado, filtrado y dado forma por varios periódicos del mundo occidental, en los que podemos destacar a The Guardian, Die Spiegel, Le Monde, El País, The New York Times, entre otros.

Algunos expertos han afirmado (no sabemos que han hecho para que se les considere expertos), que después de estas filtraciones hay un antes y después para el periodismo convencional (o tradicional) y para la diplomacia. Una vez que los trapos sucios del poder en uno de sus brazos ejecutores ha sido denunciado, los gobiernos iban a verse obligados a rectificar su manera de hacer diplomacia y política internacional, pasando de el secretismo más absoluto y de la realpolitik, a una política más transparente y más basada en principios éticos y morales. La pregunta que nos hacemos. ¿Realmente esto se ha logrado? ¿Hay un antes y un después de Wikileaks?

Estos mismos expertos comentaron que estas filtraciones volvían a colocar a los medios de comunicación, y en especial al periodismo, en la posición que deberían de tener, la de la conciencia crítica de la sociedad, la del control del poder, la de paladín de la sociedad ante los poderosos. ¿Esto realmente ha ocurrido? Está claro que los medios de comunicación a día de hoy son menos libres que hace 50 años, los costes de publicar un periódico, a pesar de el estancamiento de sueldos o la bajada de los mismos de los empleados, a subido de forma espectacular haciéndose necesario una fuerte inversión que sólo se puede acometer a través de la introducción de la publicidad. Esto provoca a la postre que gran parte de la independencia del medio se vea en entre dicho por quienes financian el periódico poniendo sus anuncios, marcando, en gran parte, la línea editorial y el posicionamiento ideológico ante determinados asuntos. Si además contamos que el empleo de periodista se ha proletarizado, a base de un aumento continuo de precios de casi todo los productos y una bajada de los sueldos, ha hecho que estos sean más maleables al poder dentro de el periódico, cortándoles mucho las alas. No son buenos tiempos para el periodismo, el exceso de trabajo, echar mano de agencias, la falta de imaginación, el poco riesgo que quieren correr los empresarios e inversores, las cortapisas de los anunciantes, las presiones del poder y la elevación de costes ha hecho que los tiempos del caso Watergate hayan pasado a la historia. ¿Wikileaks revivirá este periodismo moribundo?

Estas preguntas me propongo responderlas al final de este artículo.

1. El caso español: Wikileaks y El País.

En nuestro país el periódico que ha sacado las filtraciones (y traducido al español) ha sido El País. Este periódico pertenece al grupo PRISA, de un matiz ideológico del centro-derecha laico con ciertas preocupaciones sociales, lo que se sueles llamar ¨capitalismo de rostro humano¨. De hecho esto se demuestra viendo a que políticos o facciones dentro de partidos apoya El País, a Gallardón dentro del PP, a Felipe González en detrimento de Alfonso Guerra en los 90 en el PSOE, a Gerardo Iglesias en contra de Santiago Carrillo en el PCE, a Almunia frente a Borrel en el PSOE y a Rubalcaba a día de hoy en el PSOE también. Exceptuando al PP, en todos los partido de izquierdas en este país siempre ha defendido al ala derecha, los de la ¨ tercera vía ¨, basicamente los social-liberales dentro de PSOE y los pro-IU dentro del PCE.

Con la nueva dirección de el hijo de Polanco ha habido un giro mayor a la derecha, demostrado por la política de la equidistancia en sus artículos de opinión y el tratamiento de las noticias. Por ejemplo, la mayor parte de las noticias que ocupan la sección nacional del periódico desde hace un mes y medio es el de la sucesión de Zapatero en Rubalcaba, su favorito, como si las cosas cambiasen tan radicalmente de un día a otro, y no se estuviese tratando de crear expectación y hasta casi ansiedad con la susodicha ¨ sucesión ¨ (como si de un monarca se tratase), lo cierto es que parece que es la única noticia importante junto con los casos de corrupción de todo este país, dando, por supuesto, una visión sesgada e interesada de la realidad.

1.1 Noticias que se han presentado.

Podemos dividir las noticias sobre Wikileaks publicadas en El País en dos apartados que ponemos a continuación, en el primero son las noticias que parece que tienen relevancia pero no dejan de ser anecdóticas, vacías de contenido. Las segundas si tienen mayor relevancia, pero su tratamiento va dirigido a dar mala imagen hacia ciertos sectores del partido gobernante, o ministros del mismo, no le quita que posean cierta parte de veracidad, pero están tratadas las noticias con cierta ligereza, de hecho en absoluto están contrastadas, con lo que ello conlleva.

1.2 Noticias anecdóticas.

Gran parte de las noticias que se presentaron revisten interés nulo, ya sea por la irrelevancia de la información o porque ya lo sabíamos, pongamos ejemplos; las noticias sobre las fiestas salvajes de Berlusconi, o los retratos de la diplomacia de EEUU sobre los distintos mandatarios, como por ejemplo Putin o Gadaffi, no dejan de ser información más adecuada a la prensa rosa de la política que a un periódico que se precia de ser serio. Las otras noticias irrelevantes son, por ejemplo, las de la guerra de Irak, donde se nos decía que todo era un montaje. (¿En serio? Nunca me lo habría imaginado, me han iluminado).

De hecho, resulta curioso que de 250000 mensajes confidenciales estos haya ocupado gran parte de las portadas o páginas de este periódico. Podríamos entrar a valorar sobre la elección de contenidos, que responden claramente a una opción ideológica, como trataremos de demostrar en los siguientes apartados.

1.3 Noticias importantes.

En esta sección nos encontramos con algunas noticias que si revistieron alguna importancia. En nuestro país demostraban, supuestamente, la complicidad de la autoridades españolas con los vuelos de la CIA, o la obsesión del Gobierno del PSOE por recuperar la confianza y amistad de la Administración Bush tras la salida de las tropas de Irak tras las elecciones generales que llevaron al PSOE al poder, tras 8 años de Gobierno pro-EEUU del PP con su política Atlántica. Quizás la noticia más preocupante fue la del espionaje por parte del Gobierno de EEUU a los funcionarios de la ONU, entre ellos a Ban Ki-Moon su secretario general, sin embargo pocas consecuencias políticas ha tenido, más allá de un descrédito generalizado a los métodos empleados por EEUU en su política exterior e interior.

Curiosamente estos cables dirigen sus dardos hacia el Gobierno del PSOE y ministros no afines a el grupo PRISA, al igual que contra la Administración demócrata de Obama, que se ha encontrado con esta bomba de relojería. Resulta muy esclarecedor que a pesar de que muchos de estos cables se tenían de antes, se haya elegido este momento para sacarlos a la luz pública. ¿No tendrá que ver con las reformas planeadas sobre el sector financiero por Obama verdad?

En nuestro caso se deja en mal lugar la gestión del Ministro de Asuntos exteriores, Moratinos, del Ministro de Defensa y del propio presidente del Gobierno. Justo en el momento en el que más hincapié hace El País en el ¨ debate sucesorio ¨, donde El País apoya con descaro a Rubalcaba.

2. Las consecuencias de las filtraciones:

Esto nos lleva a las preguntas que nos hicimos al principio y a cuales han sido las consecuencias de estas filtraciones tan importantes.

La primera consecuencia es que el bombardeo al que se han visto sometido los lectores sobre Wikileaks, esto ha producido dos efectos principalmente. El primero es que el exceso de información produce desinformación, y el segundo es consecuencia del primero, al no tener tiempo para asumir lo que se publica, e interiorizarlo, ha producido un perverso ¨ mal de Stendhal ¨ (solo que sin belleza de por medio). También ha tenido como consecuencia la demostración palpable de la falta de ética en el periodismo, ya que el exceso de rapidez en la publicación de dichos cables, y su manipulación, ha demostrado la falta de contrastación de fuentes y la búsqueda de titulares sensacionalistas. Han perdido una gran oportunidad de haber hecho periodismo de calidad y devolverle credibilidad a la profesión tradicional, vender periódicos ha pesado más que una producción de calidad, la vente de audiencias a los anunciantes ha primado mucho más, como diría Noam Chomsky en la Gran idea, ya que a fin de cuentas estos pagan las facturas.

3. Conclusión: ¿Qué ha cambiado con Wikileaks? Dificultades de hacer una valoración histórica.

Es difícil aseverar cual ha sido el impacto de Wikileaks a nivel histórico, ya que como ha sucedido hace poco no tenemos la suficiente perspectiva para poder juzgarlo de manera científica o valorarlo en su justa medida. Si nos ajustamos a lo que ha ocurrido hasta ahora las consecuencias son pocas, en EEUU ha supuesto un duro golpe a la Administración Obama aprovechado por la derecha y extrema derecha, como el Tea Party, para tratar de eliminar cualquier propuesta que suene a progresista emanada de la Casa Blanca (y de los demócratas), en España le ha dado armas al PP, pero las consecuencias políticas han sido casi nulas, la Crisis que golpea a nuestro país oscurece el daño político y de imagen del Gobierno del PSOE.

La diplomacia continua sin demasiados cambios, la demostración de esto es Libia, la realpolitik donde priman los intereses sigue totalmente vigente, los principios son inexistentes o se dicen en los discursos ¨ oficiales ¨ sin ser creídos por quienes los pronuncian, ni por supuesto ser seguidos por ellos mismos. Lo que si va a suponer es un gasto mayor en protección de datos y programas contra-hackers que enriquecerán a varias compañías de informática (entre ellas a Microsoft), también es muy previsible que traten de cortar las alas a los internautas, tratando de controlar un espacio que se demuestra ingobernable y peligroso para los Gobiernos o lobbys económicos, el papel de las redes sociales en campañas de agiprop o en las revueltas en el mundo árabe posiblemente haga replantearse mucho las políticas gubernamentales (o de empresas privadas) a este respecto.

Respecto al periodismo, ha perdido una gran oportunidad de tratar de recuperar su papel al que aludíamos en la introducción, ha vuelto a caer en los mismos errores y vicios del pasado. Wikileaks no ha supuesto un nuevo Watergate, ni ha supuesto un cambio sustancial en las normas del juego, a fin de cuentas aludiendo a la famosa frase del Gatopardo, ¨ se trataba de cambiarlo todo, para que todo siguiese igual ¨, o dicho de otra forma, sin novedad en el frente. Cuando haya pasado un tiempo se podrá destapar quien hay detrás, además de los periódicos, de Wikileaks y cual ha sido el impacto a medio plazo de estos hallazgos, a corto ya hemos visto sus consecuencias.

Bibliografía:

- El País digital.

- La Gran Idea, entrevista a Noam Chomsky. (Se puede consultar en la web de INEP, política para profesionales).

WIKILEAKS, LA REVOLUCIÓN INFORMATIVA ENVUELTA EN DUDAS.

Marzo 31st, 2011 jesusreina No comments

El principal objetivo del presente análisis no es otro que el de hacer una breve reflexión sobre uno de los mayores fenómenos informativos surgidos en la última década y, para algunos, en toda la historia del periodismo, Wikileaks.

Para este análisis, tras todo lo conocido en los medios de comunicación habituales sobre este innovador fenómeno, se ha realizado una breve investigación en la red, en la cual se incluye la revisión de diferentes noticias, artículos e incluso un video documental, el cual me ha llamado mucho la atención y que voy a tomar como referencia para gran parte de las ideas que se expondrán a lo largo del texto.

Todo comienza en diciembre de 2006 con el lanzamiento del sitio web Wikileaks, cuya actividad dará comienzo el año siguiente, desde entonces la base de datos de la organización ha acumulado una enorme cantidad de documentos de distintos gobiernos estatales, los cuales eran secretos hasta la fecha (es importante decir que, a día de hoy, esta organización ha revelado más información confidencial en menos de cuatro años que todas las agencias del mundo). Desde ese mismo año, el fenómeno Wikileaks, como ya se ha comentado anteriormente en este blog, no ha cesado de despertar las dudas del público en general y de crear contradicciones que, en su mayor parte, son prácticamente imposibles de resolver, sobre todo en lo que respecta a la libertad de expresión, el derecho de información, la transparencia en los gobiernos democráticos y el, a veces, “violento” encuentro que esto puede causar con las leyes estatales y la confidencialidad de cierta información.

En primer lugar, y para ir exponiendo por partes las dudas que todo este tema pueda suscitar, comenzaremos con las filtraciones, ya que Wikileaks ha sacado a la luz varios cientos de miles de informes filtrados o anónimos de interés público (aunque hemos de decir que unos más que otros) entre los que se encuentran documentos secretos del gobierno de Estados Unidos (tanto del Pentágono como del Departamento de Estado). Ahora bien, como se ha apuntado anteriormente, no todo el material difundido por Wikileaks es de extrema relevancia, ya que hay que tener en cuenta que parte de ese material son documentos que se fundamentan en opiniones de funcionarios estadounidenses, lo que significa que la información en este caso es, cuando menos, bastante subjetiva y de dudosa veracidad. También se ha de considerar el hecho de que dichas filtraciones están siendo difundidas por cinco medios de comunicación de relevancia a nivel internacional: El País, The Guardian, The New York Times, Der Spiegel y Le Monde; y que son los mismos los que deciden (de manera acorde a sus propios criterios) qué es lo que se publica de todo el material del que la organización dispone. Así, es necesario hacer una valoración del material ante el que nos encontramos. Entre los 250.000 cables de las embajadas de EEUU difundidos por Wikileaks se incluyen documentos cuya relevancia no va más allá del morbo que pueden suscitar en el público general, y como claro ejemplo tenemos el caso de España. Los diplomáticos entran a hacer valoraciones subjetivas sobre el presidente Rodríguez Zapatero, Rubalcaba, Blanco y Chacón entre otros, e incluso se recomienda a Washington que se gane la admiración del Rey. Por otro lado, el día 5 de abril de 2010 se hace público en la web de Wikileaks lo que posiblemente es la filtración más polémica y mediática de todas las publicadas por la organización, se trata del video que el propio fundador del sitio tituló Collateral Murder (Asesinato Colateral). En la grabación, tomada desde un helicóptero militar Apache de EEUU, aparecen tres ataques aéreos dirigidos contra iraquíes en 2007 en la ciudad de Bagdad. En la operación mueren once civiles, entre los que se encuentran el joven Namir Noor-Eldeen, fotógrafo de la agencia Reuters, y su conductor, Saeed Chmagh, también dos niños resultan heridos tras el ataque, es importante apuntar que la propia agencia Reuters ya pidió a EEUU el esclarecimiento de los hechos, cosa que no llega hasta el momento en que se publica dicha grabación. Aparte de este video, han salido a la luz muchos otros documentos comprometedores para el gobierno de EEUU (documentos relacionados con las incursiones militares norteamericanas en Irak y Afganistán, el trato a los prisioneros de guerra, etc.) y otros gobiernos en el mundo (gran parte de ellos con regímenes totalitarios), lo que nos hace ver la parte más útil de la organización, la que realmente reclama la transparencia de los gobiernos mostrando la manera en que los mismos actúan a la opinión pública.

En segundo lugar, es también inevitable que la propia organización interna de Wikileaks y el acoso que ésta está sufriendo desde diversos puntos sea otro de los factores que nos susciten diversas dudas. Es por todos sabido que Wikileaks cada vez se encuentra con más trabas legales para sacar a la luz sus filtraciones y para conseguir financiación que les permita seguir con su actividad. Este acoso que sufre la organización se ve también personificada en la figura del propio fundador de la misma, Julian Assange, quien denuncia una campaña de EEUU contra él y sus seguidores. Como ya sabemos, este hombre se encuentra en Gran Bretaña a la espera de ser extraditado a Suecia, donde Anna Ardin y Sofia Wilen han presentado cargos contra él por acoso sexual, unos cargos que cualquiera se atrevería a poner en duda, mayormente por el momento en el que se presentan y de la manera en que se hace. También es sabido que uno de los elementos más contradictorios dentro de éste fenómeno informativo es la figura del propio fundador de Wikileaks, a quien, por un lado, se le ha incluso rebautizado, y cito palabras textuales sacadas del documental Wikirebels, como “el llanero solitario de era de la información”, y que en el lado contrario (y hablo mayormente de la estructura gubernamental de EEUU) se le ha tachado incluso de terrorista político. También es contradictorio en una organización desde la que se pide (o más bien se exige) transparencia y democracia real, el hecho de que a Assange se le haya tachado de líder dictatorial con un fuerte afán de protagonismo (siendo ésto último indiscutible teniendo en cuenta que durante todo este tiempo ha sido la única cabeza visible de la organización, acaparando en exclusiva toda la atención), cosa que ha dado lugar incluso a la disgregación de miembros de importancia vital dentro de Wikileaks, concretamente Daniel Domscheit-Berg, creador de Openleaks y antiguo portavoz de Wikileaks.

Entrando ya en el terreno de la libertad de expresión e información, como era de esperar, vemos que no paran de surgir contradicciones en la órbita de todo lo relacionado con Wikileaks. Aquí vemos como por un lado, países democráticos como EEUU, que siempre se ha caracterizado por hacer propaganda de su propia transparencia y de pedir la de otros muchos países en el mundo, tachan las filtraciones de ataque terrorista, espionaje o guerra política, centrándose en el hecho de que estos documentos hayan salido a la luz y no en el contenido de los mismos, alegando repetidamente que estas filtraciones no hacen mas que poner en peligro la seguridad del Estado. Al otro lado, tenemos una fuerte opinión pública que reclama transparencia en la democracia, ya que sin transparencia difícilmente podemos hablar de democracia.

Habiendo expuesto la situación tal y como se plantea en los medios de comunicación, es irónico el hecho de que se acuse de espionaje, terrorismo o de emprender una guerra política e ilegal a una organización que trata de exigir transparencia a los gobiernos democráticos haciendo públicos una serie de documentos, y se hagan declaraciones tales como las de Geoff Morell, Hilary Clinton, o el secretario de defensa de EEUU, Robert Gates, acusando personalmente a Julian Assange de poner en riesgo la seguridad de la población iraquí e incluso de tener las manos manchadas de sangre, sobre todo tras solo echar un vistazo a los documentos filtrados sobre los conflictos armados (alguno de ellos sin justificación alguna hasta la fecha y con un desórbitado número de víctimas civiles) en las en las que la gran potencia está envuelta, así como el mencionado vídeo Collateral Murder.

Finalmente, para concluir este breve análisis, he de decir que de lo que no cabe duda alguna es de que este producto de la era de la información y las nuevas tecnologías llamado Wikileaks, con Julian Assange a la cabeza, ha dado un vuelco a la manera de hacer periodismo y que, a pesar de todas las dudas que puedan provocar en el ciudadano de a pie y de las contradicciones que envuelven este fenómeno, el mismo ha provocado una auténtica revolución mediática de la que se ha hecho eco el mundo entero.

-El fenómeno Wikileaks - por Francesc Sánchez El Inconformista Digital, 11 Diciembre 2010

-Wikileaks: la irrupción de las filtraciones El Inconformista Digital, 8 Diciembre 2010

-EEUU advierte del posible daño de nuevas filtraciones de Wikileaks. El País, 24 Noviembre 2010

-Collateral Murder <http://www.collateralmurder.com>

-Un vídeo muestra cómo militares estadounidenses matan en Bagdad a un fotógrafo de Reuters El País, 6 Abril 2010

-Wikileaks, una voz contra la censura. El País, 6 Abril 2010

-Wikirebels - The Documentary <http://www.youtube.com/watch?v=NhTfOL9_HBE>

-Wikileaks y las Relaciones Internacionales. Rebelión.org, 22 Diciembre 2010

-Dos suecas contra Assange. Lavanguardia.es, 8 Diciembre 2010

-Wikileaks. <http://213.251.145.96/>

Wikileaks y la libertad de información

Marzo 31st, 2011 gm No comments

Tras la irrupción de Wikileaks y sus revelaciones, surgió un debate en torno al derecho a la libertad de información e, incluso, la democracia. Sin embargo, la publicación de estos documentos secretos no ha tenido los efectos esperados.

Desde el momento en que se conoció la existencia de cables secretos en manos de Wikileaks, surgió el debate en torno a la libertad de información y la pertinencia de su publicación. El hecho de que se tratara de cientos de miles de documentos confidenciales permitió que se interpretara la filtración de Wikileaks como un gran hallazgo para la libertad de información y el análisis de la sociedad internacional. Incluso, se discutió sobre si estas filtraciones podrían suponer el origen de un nuevo periodismo o un hito en la defensa del derecho a la información y la democracia.

Respecto a si resulta conveniente publicar este material, la respuesta es rotunda: sí. Porque la relevancia pública y la veracidad de la información, pilares básicos de la libertad de información, así lo permiten. No obstante, son más discutibles los efectos democratizadores que puedan derivarse de estas publicaciones, pues gran parte de la información no era precisamente muy secreta para parte de la opinión pública.

Los documentos filtrados por Wikileaks tienen distintos niveles de confidencialidad que van desde secreto “noforn” (no entregable a personas o a países que no sean EEUU), secreto, reservado “noforn”, reservado, sin clasificar / exclusivamente para uso oficial y, por último, sin clasificar. Del total de documentos hay (97.070) confidenciales, (75.792) no clasificados, (58.095) no clasificados pero sólo para uso oficial, (11.322) secretos, (4.678) reservados y (4.330) reservados sólo para uso interno. Un 60% de los documentos revelados proceden de las embajadas estadounidenses en países árabes y musulmanes o es relativo a ellos.

La mayoría de documentos filtrados procedentes de las embajadas estadounidenses hacen referencia a países como Turquía (7.918), Irak (6.677), Jordania (4.312), Kuwait (3.717), Sudán (3.078) o Indonesia (3.059). Sin embargo, como veremos, no ha sido de estos países de los que más se ha hablado en los medios tras la filtración. También resulta importante señalar que no todos estos documentos publicados sirven realmente para conocer algunos hechos relevantes ocurridos en los últimos conflictos, ya que la mayoría de ellos detallan acciones rutinarias o trámites burocráticos de escasa trascendencia, tales como un control de tráfico.

Por otra parte, los documentos que sí narran acontecimientos importantes sólo han servido para confirmar asuntos poco secretos, como la ausencia de armas de destrucción masiva en Irak, la muerte de cientos de miles de personas ajenas a los conflictos, las torturas y abusos cometidos por los soldados, el ocultamiento de víctimas o la impunidad con la que contratistas privadas se mueven por Afganistán e Irak. También es bien conocida la unilateralidad que caracteriza a la política exterior estadounidense, su irrespeto hacia la legislación internacional, el apoyo iraní a las milicias chiíes que operan en Irak, las ejecuciones extrajudiciales por parte del ejército iraquí o la complacencia paquistaní hacia la insurgencia talibán. Otros asuntos, como el apoyo estadounidense a la ocupación israelí de Palestina, el golpe de Estado perpetrado en Honduras o los intentos de desestabilización a los gobiernos de izquierda en América Latina, tampoco eran precisamente secretos.

Así pues, los documentos que realmente han aportado información novedosa han sido escasos. Estos han servido para conocer asuntos como el apoyo del gobierno español a los vuelos secretos de la CIA y al bloqueo de la causa judicial abierta contra el ejército estadounidense por la muerte del cámara José Couso. Lo cual tampoco ha sorprendido a nadie.

Convendría detenerse ahora a analizar el tratamiento que han tenido estas filtraciones en los medios de comunicación. En este sentido, es necesario recordar que Wikileaks suministró de forma exclusiva los documentos confidenciales a cinco medios: The New York Times, The Guardian, Der Spiegel, Le Monde y El País. ¿Por qué solamente a ellos? Numerosas voces se han alzado para cuestionar esta decisión.

“¿Cuál ha sido la razón por la que Wikileaks dio la exclusiva a cinco empresas privadas de la comunicación? Lo que en principio debía ser acto de democracia informativa se transforma en show mediático. (…) Así comienza la adulteración”. Marcos Roitman Rosenmann.

Según el periodista e investigador Pascual Serrano, “el privilegiado acceso de algunos periódicos a los cables de Wikileaks ha provocado que la opinión pública internacional acceda a los contenidos tras la selección jerarquización y enfoque dado por estos diarios”. En su opinión, estos cinco periódicos se posicionaron a favor del gobierno estadounidense cuando éste inició su enfrentamiento con Wikileaks.

Así, los cinco anunciaron que se coordinarían en la selección de los cables y sólo publicarían aquellos que no representen amenazas para la seguridad de los países y las personas. Por su parte, El País manifestó su decisión de “aceptar los compromisos a los que The New York Times llegue con el Departamento de Estado para evitar la difusión de determinados documentos”. El periódico español también señaló que desconoce los criterios con los que fue seleccionado el paquete de cables que llegó a sus manos.

En definitiva: Wikileaks recibió cientos de miles de cables de los cuáles seleccionó algunos para ofrecérselos sólo a cinco medios, los cuales, tras realizar una nueva selección, los utilizaron para elaborar sus informaciones. De esta manera, lo que en principio se veía como un acto de democratización de la información ya no lo parece tanto.

Tratamiento mediático

Llegados a este punto, es necesario analizar cómo publicaron estos medios la información que les fue proporcionada por Wikileaks. Además del pacto que alcanzaron para evitar la difusión de asuntos que afectasen a la seguridad de países o personas, conviene recordar que cada uno de ellos ha utilizado las filtraciones en base a su línea ideológica e intereses.

Según Michel Chossudovsky, The New York Times realizó una difusión selectiva de los cables, “enfocándose en áreas que apoyan los intereses de la política extranjera de EEUU”, como el programa nuclear iraní, Corea del Norte, Arabia Saudí, el apoyo de Pakistán a Al-Qaida, etc.

Mientras que los cables se usan como “prueba” de que Irán representa una amenaza, las mentiras y fabricaciones de los medios corporativos referentes al supuesto programa iraní de armas nucleares no tienen ningún sustento en los cables puesto que en ellos no aparece ninguna mención al respecto. Michel Chossudovsky

Por ejemplo, nos encontramos también con que ninguno de estos medios publicó nada acerca de la sugerencia realizada por el Mossad israelí a Estados Unidos para perpetrar un golpe de Estado en Irán en 2007. Según el cable, esta iniciativa contaría con el apoyo de países de la región, como Jordania, Arabia Saudí y los países del Golfo, que verían con preocupación el acceso de Irán a material nuclear.

Por su parte, los investigadores Gareth Porter y Jim Lobe matizan esta versión y critican que los medios estadounidenses como The New York Times o The Washington Post utilizaron la presunta preocupación de los países árabes respecto al programa nuclear iraní para manifestar que estos aprobarían un futuro ataque contra el régimen de Teherán. Y es que, según estos autores, los cables también informaban de los recelos de algunos países árabes sobre una posible intervención en Irán: “Los documentos confidenciales muestran la preocupación de los gobernantes árabes sobre la influencia regional y las ambiciones de Irán, pero también sugieren que tienen poco o ningún interés en una acción militar contra la República Islámica, salvo quizá el rey Hamad, de Bahrein, único un país de mayoría chiita.

El periodista e investigador Pascual Serrano, criticó el escaso interés que El País otorgó al cable que hace referencia a “una reunión del ex presidente y golpista ecuatoriano Lucio Gutiérrez con el embajador de Estados Unidos en Bogotá en 2005”. “El pasado 30 de septiembre de 2010, Lucio Gutiérrez estuvo frente al intento de golpe de Estado y magnicidio contra el presidente Correa en Ecuador”. En el documento, Gutiérrez expresó a Estados Unidos, en el caso de lograr la presidencia de Ecuador, su disposición a ayudarles a luchar contra Chávez.

Este autor también añade que El País utilizó una insinuación de un diplomático estadounidense en La Paz, Bolivia -según la cual Venezuela podría haber ayudado a pagar el salario del ejército boliviano, aunque, según el cable, este aspecto “no está confirmado”- para elaborar la siguiente información: “Chávez compra lealtades en el seño de Ejército boliviano”.

Y continuando con el seguimiento a El País, Iroel Sánchez destacó cómo este medio tampoco habló sobre el cable que informaba de una reunión mantenida en 2008 por el Encargado de Negocios de EEUU en Madrid, Hugo Llorens, con representantes de instituciones como ABC, Europa Press, BBVA, FAES o PRISA, editora de El País. Según el cable, en esta reunión se habló de temas como Cuba, Venezuela, México, Colombia o Argentina.

Otros medios se dedicaron a intentar demostrar supuestos incumplimientos de la normativa por parte de Wikileaks para justificar el acoso y persecución contra Assange. Así, la cadena Fox News publicó sin argumentar prueba alguna que el “Sitio en la red Wikileaks no está protegido por la ley sueca, dicen analistas legales”. Por su parte, según Maximillian C. Forte, el Wall Street Journal afirmó que “había obtenido una carta de cinco organizaciones de derechos humanos, crítica por el hecho de que Wikileaks no haya eliminado los nombres de informantes civiles afganos en los archivos que se hicieron públicos”.

REFERENCIAS

-Wikileaks Website Not Protected by Swedish Law, Legal Analysts Say. Foxnews.com, 6/8/2010

-Rights Groups Join Criticism of Wikileaks. Online.wsj.com, 9/8/2010

-¿Guerra contra Wikileaks? Rebelión.org, 16/8/2010

-La prensa contra Wikileaks. Pascualserrano.net, 1/9/2010

-La mayor filtración de la historia deja al descubierto los secretos de la política exterior de EEUU. El País, 28/11/2010

-El cártel de los medios. El Periódico de Catalunya, 30/11/2010

-Cable de la embajada de Madrid sobre la opinión de España del Gobierno argentino. El País, 1/12/2010

-El Mossad israelí presentó a EEUU un plan para ejecutar un golpe de Estado en Irán. Mundoarabe.org, 01/12/2010

-Cable sobre las dudas de militares bolivianos de la lealtad de sus fuerzas. El País, 3/12/2010

-Chávez compra lealtades en el ejército boliviano. El País, 4/12/2010

-Wikileaks: cables filtrados y distorsiones. Ipsnoticias.net, 7/12/2010.

-Cable en el que el ex presidente de Ecuador pide unirse a EEUU contra Chávez. El País,

10/12/2010

-Interpretando la filtración de Wikileaks. La Jornada, 11/12/2010

-Consejero Delegado del Grupo PRISA en cable de Wikileaks pero El País no se entera. Lapupilainsomne.wordpress.com, 12/12/2010

-Wikileaks: la distancia entre los cables y la información difundida. Pascualserrano.net, 15/12/2010

-¿Quién está detrás de Wikileaks? Primera parte. Rebelión.org, 18/12/2010

-¿Quién está detrás de Wikileaks? Parte 2. Rebelion.org, 19/12/2010

- Cable con estrategias para detener el programa nuclear de Irán. El País, 19/12/2010

- Wikileaks y la democracia. El País, 23/12/2010

-“Wikileaks no es un nuevo periodismo, es un síntoma de los últimos años en Internet”. El País, 23/2/2011

-¿Quién sostiene a Assange/Wikileaks?, Rebelión.org, 25/12/2010


“Wikileaks no es un nuevo periodismo, es un síntoma de los últimos años en Internet”. El País, 23/2/2011

Juan Carlos Rodríguez Ibarra. Wikileaks y la democracia. El País, 23/12/2010

El Mossad israelí presentó a EEUU un plan para ejecutar un golpe de Estado en Irán. Mundoarabe.org, 01/12/2010.

Ídem.

Interpretando la filtración de Wikileaks. Diario La Jornada, 11/12/2010

Wikileaks: La distancia entre los cables y la información difundida. Pascualserrano.net, 15/12/2010

La prensa contra Wikileaks. Pascualserrano.net, 1/9/2010

La mayor filtración de la historia deja al descubierto los secretos de la política exterior de EEUU. El País, 28/11/2010

¿Quién está detrás de Wikileaks? Primera parte. Rebelion.org, 18/12/2010

¿Quién está detrás de Wikileaks? Primera parte. Rebelion.org, 18/12/2010

El Mossad israelí presentó a EEUU un plan para ejecutar un golpe de Estado en Irán. Mundoarabe.org, 01/12/2010.

Cable con estrategias para detener el programa nuclear de Irán. El País, 19/12/2010

Wikileaks: cables filtrados y distorsiones. Ipsnoticias.net, 7/12/2010

Wikileaks: la distancia entre los cables y la información difundida. Pascualserrano.net, 15/12/2010

Cable en el que el ex presidente de Ecuador pide unirse a EEUU contra Chávez. El País, 10/12/2010

El cártel de los medios. El Periódico de Catalunya, 30/11/2010

Cable sobre las dudas de militares bolivianos de la lealtad de sus fuerzas. El País, 3/12/2010

Chávez compra lealtades en el seno del Ejército boliviano. El País, 4/12/2010

Consejero delegado del Grupo Prisa en cable de Wikileaks y El País no se entera. Lapupilainsomne.wordpress.com, 12/12/2010

Cable de la embajada de Madrid sobre la opinión de España del Gobierno argentino. El País, 1/12/2010

Wikileaks Website Not Protected by Swedish Law, Legal Analysts Say. Foxnews.com, 6/8/2010

¿Guerra contra Wikileaks? Rebelion.org, 16/8/2010

Rights Groups Join Criticism of Wikileaks. Online.wsj.com, 9/8/2010

Preguntas sobre Wikileaks

Marzo 29th, 2011 gm 1 comment

El presente análisis pretende encontrar respuesta a los numerosos interrogantes surgidos tras la irrupción de Wikileaks en la escena internacional. Sin embargo, como se verá, la respuesta a estos provoca el origen de nuevas incógnitas.

Wikileaks irrumpió en el escenario internacional mediante la publicación de cientos de miles de documentos confidenciales, algunos de los cuales narraban las atrocidades cometidas por las tropas de Estados Unidos y otros aliados en Afganistán e Irak. Posteriormente, la web fundada por Julian Assange realizó nuevas filtraciones sobre las acciones desarrolladas por los diplomáticos estadounidenses en numerosos países del mundo y la opinión que Washington tiene acerca de algunos de ellos.

Este importante material llegó a manos de Wikileaks debido a la intervención de Bradley Manning, un soldado estadounidense de 23 años que, pocos meses antes de producirse la filtración, se jactaba de tener acceso a dos bases de datos en los que se alojaban documentos confidenciales: SIPRNet, red secreta del Ministerio de Defensa, y JWICS, compartida por Defensa y el Departamento de Estado. En una carta enviada a principios de marzo al coronel Daniel J. Choike, jefe de la base de Quantico, en Virginia, en la que se encuentra detenido, Manning reconoce que comenzó a contactar con Julian Assange desde Irak. Poco después, fue delatado por el hacker Adrian Lamo, con quien también había mantenido conversaciones a través de Internet.

Desde julio de 2010, Manning está aislado en una cárcel militar de máxima seguridad, en la que afirma sufrir tratos vejatorios. Amnistía Internacional ha denunciado que el trato al que está siendo sometido supone una violación de los derechos humanos, aunque Washington rechaza tajantemente esta acusación. Sin embargo, P. J. Crowley, asesor de Hillary Clinton en el Departamento de Estado, llegó a reconocer en una conferencia ante estudiantes que el trato del Pentágono a Manning era “ridículo, contraproducente y estúpido”, motivo por el que se vio obligado a dimitir poco después.

Según El País, la fiscalía sostiene que Manning comenzó a descargarse documentos un mes después de su llegada a la base iraquí de Hammer, al este de Bagdad. Por el momento, ya han sido presentados más de veinte cargos en su contra. Uno de ellos, es el de “asistencia al enemigo”, para el cual se contempla la pena de muerte, aunque el Pentágono no ha solicitado aún esta condena.

El Ejército trata de demostrar que Manning sustrajo los documentos por reclamo de Assange, lo que convertiría a éste en cómplice y, por tanto, objetivo de persecución por parte de las autoridades estadounidenses. Sin embargo, aún no se ha presentado en este país ninguna demanda formal contra el fundador de Wikileaks.

EEUU y la “seguridad nacional”. A la caza de Julian Assange

Estados Unidos nunca cuestionó la autenticidad de los documentos publicados por Wikileaks, sino que se limitó a condenar su filtración, la cual considera una violación de su “seguridad nacional” que puede provocar muertes en sus tropas y las de sus aliados. El jefe del Estado Mayor Conjunto, Mike Mullen, afirmó que saber “con certeza” que los talibanes y Al Qaeda han registrado estos documentos “para saber dónde atacarnos”. Incluso, llegó a acusar a Assange de “tener las manos manchadas de sangre”.

Debido a que en los documentos se citan también las identidades de algunos miembros de las fuerzas de seguridad afganas e iraquíes, Washington culpa a Wikileaks de las posibles consecuencias que estos y sus soldados puedan sufrir a causa de las revelaciones. En opinión de Assange, las responsabilidades que puedan derivarse se deben achacar a las autoridades y soldados estadounidenses, ya que son ellos quienes registran en sus cables numerosas identidades que deberían permanecer ocultas.

Respecto al riesgo que puedan suponer las revelaciones de Wikileaks para las tropas estadounidenses y de otros aliados en Afganistán e Irak, es necesario recordar que fueron las respectivas autoridades las que enviaron a sus soldados a dos guerras que aún hoy carecen de justificación. Por otra parte, los insurgentes de estos países no necesitaban esta filtración para luchar contra lo que consideran una invasión injustificada, sobre todo porque son ellos quienes están sufriendo las atrocidades de las tropas invasoras, muchas de las cuales no han sido –ni lo serán nunca- reveladas por Wikileaks.

Además de aumentar la presión para conseguir la detención de Julian Assange y realizar diversas amenazas legales contra la organización que dirige, la Administración estadounidense nombró un zar antifiltraciones para evitar que estas vuelvan a sucederse, mientras decide si presenta una demanda contra el fundador de Wikileaks. A día de hoy, EEUU no puede argumentar ningún delito del que acusar a Assange para que éste sea juzgado en sus tribunales, pese a contar con un convenio de extradición con Gran Bretaña, donde Assange fue detenido el pasado 7 de diciembre.

Por el momento, el único país que puede reclamar –y que ya lo ha hecho- la extradición de Assange es Suecia, debido a la existencia de dos demandas contra él en este país, y en las que se le acusa de cuatro presuntos delitos de violación y uno de acoso sexual ocurridos en el verano de 2009. Assange, australiano, considera que estos cargos han sido fabricados y ha recurrido ante la justicia británica su extradición a Suecia, donde argumenta que no se le juzgaría de forma justa o podría ser entregado a Estados Unidos. Sin embargo, todo indica que será extraditado a Estocolmo en próximas fechas.

Las denuncias contra Assange fueron presentadas tuvieron lugar pocas semanas antes de producirse las filtraciones de Wikileaks. Fueron presentadas por Anna Ardin y Sofia Wilen. Ambas acusan  a Assange de “coerción ilegal” y “acoso sexual”, entre otros cargos, debido a que supuestamente mantuvo encuentros sexuales sin usar preservativo. Pese a la escasa consistencia de sus argumentos, la demanda se ajusta a la legislación sueca.

Por otra parte, diversas fuentes, entre ellas el diario oficial cubano Granma, han comenzado a aportar información que relaciona a Anna Ardin con la disidencia anticastrista. Según los periodistas Jean-Guy Allard y Ernesto Carmona, ambas denunciantes son amigas e, incluso, existía en Youtube un video (que ya no se encuentra disponible en esta web) en el que se las puede ver juntas durante una rueda de prensa de Assange. Además, estos autores destacan también que Ardin, en su opinión nacida en Cuba, fue expulsada de este país tras haber manteniendo contactos con el grupo de Las Damas de Blanco -que supuestamente recibiría financiación estadounidense-, y desde que se estableció en Suecia continúa colaborando con webs anticastristas financiadas –también supuestamente- por la CIA como Misceláneas de Cuba. En este sentido, lo único que se ha podido comprobar hasta ahora es que Ardin ha colaborado con el citado medio. Éste, por su parte, sólo matiza la versión de la nacionalidad de Anna Ardin, al afirmar que es sueca y no cubana.

REFERENCIAS

-Los trofeos del ´Kill Team´. Guerraeterna.com, 22/3/2010

-La rutina del horror. El País, 24/10/2010

-El Pentágono se escuda en la seguridad nacional. El País, 24/10/2010

-Clegg pide una investigación sobre las revelaciones de Wikileaks. El País, 24/10/2010

-Cita secreta con el hombre que hace temblar al Pentágono. El País, 24/10/10

-EEUU advierte del posible daño de nuevas filtraciones de Wikileaks. El País, 24/11/2010

-Cable con la entrevista de dos congresistas con el ministro israelí de Defensa. El País, 28/11/2010

-Información transparente contra el secretismo de los Gobiernos. El País, 28/11/2010

-La mayor filtración de la historia deja al descubierto los secretos de la política exterior de EEUU. El País, 28/11/2010

-Cable de la embajada de Tegucigalpa. El País, 28/11/2010

-Estados Unidos estrecha el cerco sobre Wikileaks. El País, 01/12/2010

-Wikileaks: detrás del “escándalo sexual” contra Assange, una “colaboradora” cubana de la CIA. Telesurtv.net, 7/12/2010

-¿Quiénes digitan a las acusadoras contra Assange? Alainet.org, 7/12/2010

-El juez deniega la libertad bajo fianza a Assange. El País, 7/12/2010

-Dos suecas contra Assange. Lavanguardia.es, 08/12/2010

-En torno a la nacionalidad de Anna Ardin. Misceláneasdecuba.net, 10/12/2010

-Interpretando la filtración de Wikileaks. La Jornada, 11/12/2010

-Wikileaks y las Relaciones Internacionales. Rebelión.org, 22/12/2010

-“Wikileaks no es un nuevo periodismo, es un síntoma de los últimos años en Internet”. El País, 23/2/2011

-Los abogados de Assange recurren su extradición a Suecia ante el Tribunal Superior de Londres. Rtve.es, 3/3/2011

-“Julian y yo fuimos los mejores amigos”. El País, 13/03/2010

-Enterrando al soldado Manning. El País, 20/3/2011


Wikileaks: detrás del “escándalo sexual” contra Assange, una “colaboradora” cubana de la CIA. Telesurtv.net, 7/12/2010

¿Quiénes digitan a las acusadoras contra Assange? Alainet.org, 7/12/2010

Vad Händer När Castro Dör? (¿Qué sucederá cuando Castro muera?) Miscelaneasdecuba.net, 2/8/2005

En torno a la nacionalidad de Anna Ardin. Misceláneasdecuba.net, 10/12/2010

UNA DEFENSA DEL SECRETO OFICIAL A PROPÓSITO DE WIKILEAKS

Marzo 28th, 2011 fcojaviergomez No comments

La filtración de documentación clasificada por la organización mediática WikiLeaks ha puesto nuevamente sobre el tapete la insuperable tensión entre el derecho de información de los ciudadanos y la necesidad estratégica de reservar el conocimiento de determinados asuntos y materias particularmente sensibles, y evidencia la certeza del pensamiento de Alvin Toffler, para quien la implantación y desarrollo a escala global de las tecnologías de la información y las comunicaciones mueve a plantear dudas sobre la soberanía de los Estados en el sentido de que cada vez les resulta más difícil retener información dentro de sus fronteras nacionales.

Como jurista, mi principal interés en el asunto a tratar es la significación jurídica y la problemática que, en materia de seguridad, pueden suscitar los acontecimientos propiciados por WikiLeaks. Para ello, amén de seguir las noticias publicadas en la prensa escrita y on line, he tratado de bucear, con un enfoque meramente divulgativo y sintético, en el pensamiento filosófico y jurídico de los dos últimos siglos en relación al principio de transparencia y publicidad que informa la actuación de los órganos estatales y su antítesis, el denominado “secreto oficial” o “secreto de Estado”.

Desde que los plebeyos se retiraron al monte Aventino en el año 494 a.C., forzando así a los pontífices a hacer público el contenido de las leyes, la tradición jurídica e intelectual de Occidente ha sido hostil a la noción de secreto de Estado, cuyos orígenes podemos rastrear hasta las postrimerías de la Baja Edad Media y el nacimiento del Estado moderno. La sola mención del concepto es capaz de producir un sentimiento de rechazo a lo que el mismo encierra e, incluso, un lógico estremecimiento puede sacudir al lector cuando a su memoria acudan con presteza conocidos episodios históricos en los que el secreto oficial ha servido de instrumento útil para ocultar todo tipo de ilegalidades. Sin embargo, ello no debe conducirnos al olvido de la auténtica naturaleza del secreto y del objeto y finalidad a cuyo servicio está destinado.

Héroe para unos, villano para otros, Julian Assange parece haber hecho suya la conocida réplica de Jeremy Bentham, uno de los más insignes defensores de la transparencia de la cosa pública, cuando afirmó que “no intento negar que una política secreta aleja de sí a veces algunos inconvenientes; pero no dudo de que a la larga los forma en mayor número que los impide” (“Essay on Political Tactics”, 1791); y frente a la ya consolidada propensión de los Estados hacia la confidencialidad y el secreto de determinadas materias de la acción de gobierno, particularmente referida a extensas áreas de la política de seguridad y defensa del Estado, Assange opone las, tan a menudo, proféticas palabras de Émile Zola, vertidas en su célebre artículo “J’accuse” de 1898: “Cuando se sepulta la verdad bajo tierra, ésta se concentra allí y adquiere tal fuerza explosiva que hace estallar todo con ella”.

El secreto oficial se caracteriza por las notas de sigilo y reserva y se opone por ello a la transparencia y publicidad en cuanto ideales que han de regir la actividad administrativa. La transparencia es consustancial con los regímenes democráticos; su justificación se basa en el fundamental derecho de los ciudadanos a participar en el gobierno y administración de los asuntos públicos con la máxima información posible. Su control por las instancias políticas se hace inexcusable por cuanto la información de la que se disfruta modula las opiniones y decisiones de los ciudadanos en un sentido u otro. La democracia no puede sobrevivir sin opinión pública, y opinión pública es tanto opinión del público como opinión sobre asuntos públicos. Ello se traduce en una innegable necesidad de información y crítica, sin las cuales resulta imposible le exigencia de responsabilidad a quienes desempeñan funciones públicas. La prensa se erige así en un baluarte necesario que coadyuva a la realización de esta comunicación pública libre que, a su vez, posibilita el real ejercicio de la soberanía popular. El Juez del Tribunal Supremo norteamericano Potter Stewart ya afirmaba literalmente con ocasión del controvertido asunto de los papeles del Pentágono que “la prensa es libre para dar la batalla contra el secreto y la mentira en el ámbito gubernamental” (“Or of the press”, 1975). En el plano socio-político existe, por tanto, una profunda vinculación entre el principio de publicidad de las decisiones gubernamentales y los propios fundamentos de la democracia que, como forma de gobierno, excluye por principio la opacidad de las decisiones.

Pero Assange y sus partidarios también olvidan que el secreto de Estado ha pervivido en todas las democracias constitucionales como técnica jurídica asociada a la protección de la seguridad nacional, arbitrándose en todas ellas mecanismos para garantizar su preservación de injerencias externas, y que una formulación incondicionada del principio de publicidad, con eliminación total del secreto, puede poner en peligro importantes fundamentos del propio régimen democrático, como son la vida y los derechos fundamentales de sus ciudadanos e, incluso, la propia existencia del Estado que los sustenta. La escasa relevancia, en términos objetivos, de gran parte de la documentación volcada por WikiLeaks no resulta suficiente para depreciar la necesidad de mantener áreas de actividad estatal sustraídas al conocimiento de la ciudadanía. Afirma Fernández Alles (“Los secretos de Estado en España: jurisprudencia y teoría constitucional”, 1992), que “nadie medianamente informado duda de la conveniencia de una zona de actividad estatal excluida de la publicidad, porque, repetimos, se trata de una necesidad históricamente probada de la que depende la supervivencia y estabilidad del sistema político y la protección”, para a continuación señalar que “las propias exigencias de eficacia de la acción administrativa […] o la necesidad de preservar la existencia misma del Estado, en cuanto presupuesto lógico de su configuración como Estado de Derecho, pueden justificar que se impongan límites a la publicidad de la acción estatal, y que ello se encomiende al Gobierno, a quien compete la dirección de la defensa del Estado […] en los términos que fije el legislador…”.

Publicidad y secreto son, pues, conceptos antinómicos pero merecedores ambos de protección, que ha de dispensarse en un justo equilibrio que impida la ineficacia de cualquiera de ellos. Se trata en definitiva de una tensión para cuya óptima solución no resulta válido el atrincheramiento en el ocultismo ni tampoco los postulados románticos en defensa de una transparencia ingenua. Citando a Carlos Herrera, “está bien desear un mundo idílico, seguro y armonioso, pero eso no siempre casa con la naturaleza del hombre”. El resultado ideal a alcanzar debería ser el punto crítico y objetivo de equilibrio entre la transparencia como norma general y el imprescindible secreto en determinados casos y asuntos concretos. Todo ello con objeto de evitar que, en aras de una pretendida defensa de la seguridad estatal, se impongan medidas arbitrarias que restrinjan, más allá de lo razonable y de lo constitucionalmente admisible, el ejercicio de dos derechos fundamentales esenciales como son la libertad de expresión y el derecho de información, socavando precisamente uno de los pilares esenciales de ese modelo de Estado que se pretende defender. Sólo una armónica combinación de ambos elementos posibilitará la pervivencia de la moderna sociedad democrática y garantizará la paz interior y exterior y el libre disfrute de los derechos y libertades fundamentales pues, como concluye Otero González (“La revelación del secreto de Estado en los procedimientos penales”, 2000), “lo que resulta incompatible con la democracia no es que haya secretos, sino que estos escapen a la ley”.

Wikileaks - Impactos, legalidad y motivaciones

Marzo 28th, 2011 jesusjurado No comments

Como algunos de los compañeros han comentado, el affaire Wikileaks supone ante todo un mar de dudas y cuestiones sin resolver. La primera de ellas se refiere al impacto que los contenidos de Wikileaks pueden tener sobre la sociedad, sea en forma de reacciones ciudadanas, de revoluciones académicas en el estudio de las Relaciones Internacionales, o de los conflictos que podrían desatar en el plano internacional. La segunda es relativa a la legalidad y/o moralidad de la publicación de tales contenidos –no voy a entrar a comentar los líos legales de otra índole en los que se encuentra metido el señor Assange. En tercer lugar tendríamos que considerar las motivaciones y la estrategia del equipo de Wikileaks en su proyecto de divulgación de materiales confidenciales.

* * *

Comencemos con el impacto de los contenidos. Para empezar hay que decir que Wikileaks no ha descubierto América. Los informes publicados sobre las guerras de Irak y Afganistán confirmaban y completaban lo que ya se conocía: la comisión de crímenes de guerra por parte de las fuerzas armadas de EE UU. La mayoría de los cables diplomáticos publicados poco después –o al menos aquellos que fueron resaltados por los medios designados para publicarlos- tampoco sorprendían a los lectores informados sobre la actualidad internacional: que si los más dispuestos a atacar Irán son sus vecinos árabes del Golfo, que si Berlusconi tiene fuertes lazos con la plutocracia rusa, que si los regímenes norteafricanos son/eran corruptos, que si la OTAN tiene planes defensivos para el Báltico en caso de agresión rusa… Por no hablar de los simples chismorreos de recepción diplomática que se dedicaron a destacar los egregios periodistas de El País, New York Times, Le Monde, etc. A nivel académico, por tanto, y a pesar del entusiasmo de algunos –incluido el propio Assange, quien afirmó que abriría una nueva etapa en los estudios geopolíticos- creo que Wikileaks no supone ninguna revolución. Es cierto que facilita el acceso a una nueva fuente primaria de información, pero en mi opinión constituye apenas un cambio cuantitativo, y no cualitativo, en el estudio de las Relaciones Internacionales. Esto no quiere decir que en un futuro no pueda serlo, si las revelaciones de Wikileaks aumentan de rango –hasta ahora sólo se ha publicado material clasificado como confidencial y secreto, pero no como alto secreto, como se explica en este artículo.

¿Y cómo se ha tomado la ciudadanía los “nuevos” datos? En Europa, y como viene siendo habitual, ninguna reacción a destacar, principalmente porque nuestros sistemas políticos se encuentran ya tan desacreditados que es difícil que algo nos llegue a ofender. En cualquier caso las revelaciones eran de escasa enjundia. Pero se afirmó que habían influido mucho sobre las rebeliones de Túnez y Egipto. Sinceramente, creo que se confundió simultaneidad con causalidad. Influiría, por supuesto, pero la corrupción en esos países se percibía en el día a día y no era necesario leerlo en el periódico para darse cuenta. Evidentemente tampoco tuvo efectos positivos para la imagen pública de los dictadores. Pero me temo que pesaría mucho más el impacto que la crisis económica estaba teniendo en las economías norteafricanas. En cuanto a la ciudadanía norteamericana, y como explica Chomsky en este artículo, podría sentirse incluso orgullosa de la labor sus diplomáticos, que no dejaban de denunciar a sus superiores el ambiente de corrupción que rodeaba las cortes árabes. Sin embargo, dejando de lado a quienes se horrorizan de la política exterior de su país, la mayor parte de los norteamericanos prefirió centrarse en el mensajero antes que en el mensaje, apoyando o denigrando a Assange por su acción, en un debate público sobre la libertad de expresión vs. el derecho a la confidencialidad del Estado. Debate que por supuesto también se dio en el resto del mundo, pero que analizaremos a la hora de responder a la segunda pregunta que al inicio nos planteábamos.

Por último, veamos si Wikileaks ha alterado sustancialmente la arena internacional. Es cierto que ha creado fricciones diplomáticas, como en el caso del cable que ponía en duda la salud mental de la presidenta argentina, pero nada más allá de eso. Como decíamos antes, más que revolucionar, los cables de Wikileaks confirman y completan el conocimiento que todo el mundo, y especialmente los servicios diplomáticos y de inteligencia, podían tener de las relaciones exteriores de EEUU.

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En segundo lugar, vamos a considerar el debate acerca de la conveniencia y/o legalidad de las filtraciones. A favor se han posicionado importantes personalidades tanto de izquierda como ultraliberales, partidarios todos de la libertad de expresión y de la necesidad de control ciudadano sobre los gobiernos. Las posiciones en contra varían en función de sus argumentos. En primer lugar están quienes consideran que las filtraciones suponen una amenaza a la seguridad nacional o a la de los soldados norteamericanos en el exterior. Los que insisten en este argumento parecen no haber visto el contenido de los cables ni la forma de publicarlos, ya que, como dijimos, no llegan a ser material clasificado como alto secreto –que sí podría afectar a la seguridad nacional- y además los medios encargados de difundirlos han solicitado al Departamento de Estado la supervisión de los contenidos para precisamente evitar tales amenazas.

Otro sector de los adversarios de Wikileaks considera que el proyecto resulta poco ético profesionalmente, ya que pone en peligro la carrera de algunos diplomáticos (alguno de hecho ha sido despedido) y no respeta la privacidad propia de las informaciones internas institucionales. En mi opinión se trata de un argumento bastante débil, ya que la privacidad profesional no puede sobreponerse a la necesidad de transparencia cuando entran en juego cuestiones tan importantes como las que se reflejan en algunas informaciones.

Tenemos, en fin, a los que consideran que la revelación de documentos diplomáticos puede crear fricciones entre Estados, defendiendo un supuesto “derecho a la intimidad” en la esfera internacional. Considero que, si bien es cierto que Wikileaks ha provocado, como antes comentábamos, algunas tensiones diplomáticas, ninguna de ellas ha sido demasiado grave. El problema reside en quienes defienden la intimidad del Estado más allá de la esfera diplomática, claramente en línea con la doctrina de la raison d’état. Hay que decir, aunque sea una verdad de Perogrullo, que en un Estado de Derecho nada puede quedar oculto al control de los ciudadanos, siempre que sea posible de forma directa y, en caso de cuestiones verdaderamente sensibles, a través de sus representantes; y que nada puede realizarse al margen de la legalidad, por alto que parezca el objetivo que se propongan con ello.

En cuanto a los posibles delitos cometidos por Assange como líder de Wikileaks, es obvio que, al no ser ciudadano americano, no puede ser juzgado por traición. Pero sí por espionaje o incluso terrorismo, como defienden algunos. Y en el caso de que animase a sus informadores a pasarle documentos, podría ser culpable de conspiración. No parece, en cualquier caso, que Assange vaya a ser extraditado a Estados Unidos.

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En último lugar, pero para mí en lo que resulta más interesante, podemos preguntarnos acerca de las motivaciones de Assange y su equipo. ¿Qué pretendían al llevar a cabo la mayor filtración de documentos clasificados de la Historia? De acuerdo con su página web, Wikileaks promueve la transparencia a fin de reducir la corrupción y reforzar la democracia. La publicación de documentos clasificados pretende acabar con el doble discurso y la manipulación mediática que llevan a cabo las instituciones. Ahora bien, esto se topa con dos contradicciones. La primera, muy destacada por los que se oponen al proyecto, consiste en que Assange promueve la transparencia en las instituciones cuando el propio Wikileaks funciona de forma bastante opaca –con el fin de proteger la identidad de los informadores, teóricamente. En cualquier caso, este argumento tiene mucho de falacia, en cuanto que lo que Assange reivindica es la transparencia de las instituciones públicas, no una transparencia total en la sociedad que viole el derecho a la intimidad de los individuos, como bien explica Evgeny Morozov en su artículo del Courier International.

La segunda contradicción, a mi modo de ver, es más profunda. Tiene que ver con la estrategia que ha seguido Wikileaks para dar a conocer al mundo sus revelaciones: el pacto con los grandes medios de comunicación globales. ¡Extraña manera de combatir la manipulación mediática el utilizar a publicaciones insertas en poderosos intereses mediáticos y financieros a nivel global! Por si fuera poco, los medios designados como intermediarios exclusivos han tenido el derecho de decidir qué cables no van a publicarse por ser demasiado sensibles, de tachar los nombres que consideren necesarios e incluso de volver a redactar el contenido de los cables, en ocasiones con la colaboración del propio Departamento de Estado.

Esto ha llevado a un sector de los comentaristas a reforzar la idea conspirativa de Wikileaks como proyecto de la CIA o alguna otra oscura agencia, que se basa también en la naturaleza del contenido de los cables: alertas sobre el programa nuclear iraní, ausencia de cables referidos a Israel, etc. Los conspirativos consideran que el contenido revelado beneficia a los intereses de EEUU y el Capital global. Pero podréis ver más sobre este tema en el artículo de Michel Chossudovsky para Global Research.

Por mi lado, creo –y espero no equivocarme- que Julian Assange no es un simple desinformador de la CIA. Al contrario, pienso que tiene una estrategia bien fundamentada y mucho más ambiciosa de lo que a primera vista parece. Me explico: el problema principal de quienes denuncian las manipulaciones y crímenes de gobiernos y corporaciones no es ya la simple censura “a la china”, sino especialmente la incapacidad de llegar a un público significativo por la completa indiferencia de los grandes medios, ya que el mercado de la información se ha convertido en un oligopolio con fuertes barreras para la entrada de medios alternativos. Ciertamente, si Assange no hubiera ofrecido a los grandes medios la exclusiva de sus publicaciones, el asunto no habría tenido la importancia suficiente como para que ahora estuviésemos nosotros estudiándolo en un máster. Su estrategia, pues, es doblemente dialéctica: dialéctica en el terreno lógico, al confrontar continuamente el funcionamiento real de las instituciones con los valores que dicen encarnar, a fin de desenmascarar la hipocresía. Y lo que es más importante, dialéctica en el sentido histórico, al conseguir maximizar las contradicciones en el interés inmediato entre diferentes grupos dominantes: ha conseguido confrontar a los grandes grupos mediáticos (cuya lógica es la búsqueda de beneficios a través de la venta de información) con los partidos políticos dominantes (que pretenden no perder votos en las próximas elecciones). Medios y Gobiernos tienen obviamente un objetivo común: el mantenimiento de las estructuras que reproducen su dominación. La naturaleza de los contenidos revelados, como decíamos, no parece que vaya a provocar una reacción ciudadana que ponga en peligro esas estructuras. Pero con este “caballo de Troya”, Assange ha dado un paso fundamental: alcanzar la fama en todo el mundo.

De este modo, las próximas revelaciones de Wikileaks –que según dicen, tendrán como víctimas a los grandes bancos- no podrán ser ignoradas por la opinión pública. Igualmente, como estamos viendo, los intentos de cerrar, limitar o condenar legalmente a Wikileaks por sus revelaciones generan una enorme respuesta popular, especialmente en la red, a través del movimiento Anonymous. El potencial emancipatorio de Wikileaks esta ahí, en lo que puede hacer a partir de ahora.

Y tal como advierten varios comentaristas, lo realmente importante de Wikileaks no ha sido tanto la información revelada como la reacción desproporcionada de gobiernos como el de Francia o EEUU, que se presentan normalmente como adalides de la democracia o la libertad de expresión. Si el goteo de informaciones continúa, puede forzar reacciones brutales en los estados democráticos, desenmascarando así la naturaleza autoritaria que en ellos subyace.

Queda una última motivación por comentar: la de los informadores de Wikileaks. Gente que arriesga su posición, su libertad e incluso su vida, como Bradley Manning, el joven analista de inteligencia que proporcionó a Assange el vídeo de un helicóptero masacrando a civiles en Irak y probablemente muchas otras informaciones. Y que ha sido condenado a 52 años de cárcel en Estados Unidos, donde se encuentra preso, incomunicado y sujeto a tratos degradantes, según su abogado. Creo que son precisamente estos últimos eslabones en la cadena de filtraciones quienes más respeto nos merecen, por poner el deber humano de luchar contra la injusticia por encima de cualquier otra consideración.

EL 11 DE SEPTIEMBRE DE LA DIPLOMACIA

Marzo 28th, 2011 inesrevuelta 1 comment

Para escribir este artículo de blog he seguido las noticias de la prensa y los informativos. Al mismo tiempo he consultado el dossier facilitado por los coordinadores del módulo 6 para profundizar en la materia.

Así calificó Franco Frattini [1], Ministro de Asuntos Exteriores italiano, el pasado 28 de noviembre de 2010, los casi 250.000 cables que Wikileaks hizo públicos en su última filtración. Estas revelaciones afectan especialmente a los diplomáticos de todo el mundo, ya que han salido a la luz sus informes y opiniones, que deberían haber permanecido en secreto, y que tratan con dureza a sus homólogos o muestran los miedos de los Estados a los que representan; además de haber puesto en conocimiento público que Hillary Clinton ordenó a los diplomáticos estadounidenses que espiaran los movimientos de miembros de la ONU, entre ellos el Secretario General, Ban Ki-moon[2]. Los atentados del 11 de septiembre de 2001 plantearon la necesidad de cambiar el orden mundial. ¿Podrían las revelaciones de Wikileaks suponer lo mismo? ¿Cambiarán las formas de la diplomacia tradicional, establecidas desde hace años?

Wikileaks es una organización mediática sin ánimo de lucro, creada en 2006 por Julian Assange, que comenzó a funcionar en 2007. Esta organización publica en su web documentos políticos, éticos o históricos, que han sido filtrados y que tienen interés público, sin desvelar la identidad de las fuentes. Los últimos 250.000 cables publicados proceden de SIPRnet (la Red de Protocolo de Encaminamiento por Internet Secreta), una red que fue diseñada por los militares norteamericanos para distribuir de manera secreta información confidencial entre los funcionarios estadounidenses que se hallaban diseminados por todo el mundo. A esta red tienen acceso más de dos millones de personas, siendo imposible calcular el número exacto de personas que tienen acceso. Internet ha sido el medio que ha hecho posible tal distribución de información, ya que su arquitectura facilita la circulación de información de forma rápida e imparable.

La diplomacia nace en la Grecia Clásica, aunque la práctica moderna germina en las ciudades-Estado del Renacimiento, como los Estados de Milán y Toscana. Berrigela define como la conducción de las relaciones internacionales por negociación, más que por la fuerza, la propaganda, o el recurso del derecho, y por otros medios pacíficos – cómo recabar información o generar buena voluntad- que están directa o indirectamente diseñados para promover la negociación. Una actividad esencialmente política y una institución del sistema internacional [3]. La tarea tradicional de los diplomáticos es conocer a fondo el país en el que sirven (para ello deben entablar relaciones a todos los niveles, para obtener cuanta mayor información sea posible), para diseñar la política exterior de su país con respecto al país de destino. Actualmente, Internet ha conseguido que las distancias se acorten y que las comunicaciones sean más rápidas, por lo que ha disminuido el poder de la diplomacia, que ahora debe seguir los dictámenes de su gobierno, con menor capacidad de movimiento.

Vivimos en la sociedad de la información, en un época en la que tenemos acceso a más conocimiento del que podemos adquirir. Este fenómeno va intrínsecamente ligado a la tecnología de la información y la comunicación. Según Kofi Annan, antiguo Secretario General de Naciones Unidas, “las tecnologías de la información y la comunicación no son ninguna panacea ni fórmula mágica, pero pueden mejorar la vida de todos los habitantes del planeta. Se disponen de herramientas para llegar a los Objetivos de Desarrollo del Milenio, de instrumentos que harán avanzar la causa de la libertad y la democracia, y de los medios necesarios para propagar los conocimientos y facilitar la comprensión mutua”[4]. Sin embargo, no todos son ventajas como hace ver Kofi Annan, la seguridad se plantea como un tema importante, ya que parece ser que las filtraciones de Wikileaks las hizo un cabo de 22 años que copió en un CD toda esa información. [5]

Wikileaks ha puesto de manifiesto una vez más algo que ya sabíamos, Internet es la forma más rápida de transmitir información pero, a la vez, una de las más inseguras. Por otro lado, los diplomáticos han sido durante siglos el único contacto que los gobiernos centrales tenían con los países en los que estos estaban destinados. Con la utilización de Internet, las posibilidades de comunicación entre gobiernos, sin intermediarios, han crecido, por ello puede afirmarse que la función de la diplomacia está en declive; sin embargo, su uso deshumaniza las relaciones interpersonales.

Puede que la clave del mantenimiento de esta institución sea la actualización de los diplomáticos en el uso de las nuevas tecnologías, pero trabajando en la seguridad de las mismas y manteniendo el contacto con las gente de su destino, pues, por muchos datos que Internet transmita, el “trabajo de campo” sigue siendo vital. EEUU ha creado una oficina de eDiplomacy[6], y los embajadores Craig Murray y Alan Goulty[7], denunciaron violaciones de derechos humanos en sus respectivos destinos (Uzbekistan y Tunez) mediante blogs. Puede que esta sea la forma de hacer sobrevivir la diplomacia, tras las revelaciones de Wikileaks. Los diplomáticos pueden denunciar la realización de ciertas prácticas en sus destinos, haciendo Wikileaks innecesario.

Por lo que respecta a la violación de la seguridad de los sistemas de la inteligencia norteamericanos, se plantea una duda: ¿hasta que punto, que los ciudadanos conozcamos todo lo que negocian nuestros gobiernos es útil para ellos? Wikileaks ha puesto en conocimiento de todos puntos de la política exterior de EEUU o reacciones de líderes mundiales que se sospechaban, aunque no se conocían con certeza. Si en una de esas revelaciones, aparecieran datos que afectaran directamente a alguien, datos que realmente pusieran en entredicho aquella información que los ciudadanos tenemos, revelados por diplomáticos, ¿cuáles serían sus consecuencias?


[1] “Wikileaks pone los secretos de la diplomacia de Estados Unidos al descubierto,” http://www.lavanguardia.es/internacional/noticias/20101128/54075940504/wikileaks-pone-los-secretos-de-la-diplomacia-de-estados-unidos-al-descubierto.html.

[2] La CIA fue la encargada de elaborar la lista de seguimientos en la ONU. europapress.es,” http://www.europapress.es/internacional/noticia-cia-fue-encargada-elaborar-lista-seguimientos-onu-20101203074631.html.

[3] “Diplomacia - Wikipedia, la enciclopedia libre,” http://es.wikipedia.org/wiki/Diplomacia.

[4] Kofi Annan, Secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, discurso inaugural de la primera fase de la WSIS, Ginebra 2003

[5] “La diplomacia de EE UU al desnudo - Levante-EMV,” http://www.levante-emv.com/internacional/2010/12/05/diplomacia-ee-uu-desnudo/763069.html.

[6] “Office of eDiplomacy,” http://www.state.gov/m/irm/ediplomacy/.

[7] “Poder 360° - La Diplopedia: Internet y las nuevas formas de la diplomacia mundial,” http://www.poder360.com/article_detail.php?id_article=4376.

Wikileaks y la libertad de expresión

Marzo 23rd, 2011 kasper 3 comments

Wikileaks y la libertad de expresión

Para la realización de este post he leído una serie de artículos en la red para ayudarme a hacer una síntesis y formular una valoración sobre uno de los temas que más me han llamado la atención en los debates sobre Wikileaks: ¿La defensa de Wikileaks es una reivindicación del derecho a la libertad de expresión? o inversamente ¿La condena de Wikileaks implica una limitación de dicho derecho?

Wikileaks, una organización internacional que publica en su sitio web informaciones anónimas y filtraciones sensibles, especialmente de carácter gubernamental, alberga ya más de un millón de documentos en su base de datos. La página lleva funcionando desde 2007 aunque ha sido en el año 2010 cuando ha cobrado una repercusión mundial, después de filtrar decenas de miles de documentos sobre la guerra en Afganistán, la contienda en Irak, y más recientemente, más de un cuarto de millón de cables o comunicaciones entre el Departamento de Estado estadounidense con sus embajadas por todo el mundo.

Parece evidente que la naturaleza del contenido notablemente dispar de los documentos no permite hablar de una manera “general” de su trascendencia o consecuencias, ya que en éstos cabe diferenciar, al menos, dos tipos: los detalles referidos a grandes campañas bélicas (Afganistán e Irak) por un lado, y los “conflictos” diplomáticos por otro(algunos de los cuales cobran una dimensión más bien anecdótica, especialmente las referidas a España). Así, la importancia de estas comunicaciones parece a veces residir en el hecho de que resultan sobre todo “incómodas”, o “embarazosas”, ya que ponen en evidencia algunas prácticas de las embajadas y el Departamento de Estado estadounidense que destacan sobre todo arrogancia y falta de ética (lo cual no excluye una mayor repercusión que puede afectar a las relaciones con países como Irán, Pakistán, Afganistán con los que existe una conflictividad más profunda y que puede llevar a un empeoramiento de problemas existentes o latentes y una posible confusión de dosieres).

Hillary Clinton tachó la filtración de “ataque a la comunidad internacional”, lo cual sólo es cierto parcialmente: los telegramas y documentos (de carácter no secreto, confidencial y secreto), afectan a un gran número de países (aunque inciden especialmente en asuntos relacionados con Irán, Pakistán, Afganistán, Turquía y Rusia) pero lo que está claro es que el principal país “perjudicado” es Estados Unidos, cuyos funcionarios son los autores de los mensajes, bien a través de una de sus embajadas, bien a través de la Administración con sede en Washington. Las declaraciones del fiscal general de Estados Unidos, Eric Holder, son significativas:

“Por supuesto, Holder ha insistido en la condena de la filtración y ha recordado la tesis de que la seguridad nacional y las personas que sirven como diplomáticos han sido puestas en peligro. <Y lo que es más importante, pone en peligro nuestra relación con importantes aliados en el mundo>”. (Alandete, El País, 2011)

Lo único indiscutible es la última afirmación, aunque ello no necesariamente suponga un peligro para la “comunidad internacional”, en la que se escuda Clinton. Sin embargo, otras personas se han hecho eco de condenas de esta índole. Así, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Francia, Bernard Valéro, considera que la revelación de estas informaciones constituye “un atentado contra la soberanía de los Estados” a lo que el portavoz del Gobierno francés, François Baroin, añadió: “Siempre he pensado que una sociedad totalmente transparente es una sociedad totalitaria”. (Jiménez, El país, 2010)

Cabe inferir de lo anteriormente expuesto que otros muchos Estados y organizaciones se pueden ver también obligados a tomar medidas de protección después de las filtraciones, y que Cablegate está obligando a un replanteamiento de los métodos de comunicación que los estados tienen establecidos para sus canales diplomáticos y militares. Los llamados “secretos de estado”, protectores de la “seguridad nacional”, son a todas luces la actividad gubernamental menos transparente. Donde empieza la “seguridad nacional”, algunos derechos y libertades son recortados sin miramientos.

WikiLeaks, en ese sentido, puede representar a los intereses de la responsabilidad pública e iniciar una nueva forma de periodismo más “horizontal”, desmontando unas estructuras del poder ejercido cínicamente y de espaldas a una transparencia de cara a la opinión pública.

No obstante, la libertad de información (y de expresión, si se quiere) no debe ejercerse de manera indiscriminada, ya que debe tener en cuenta, en última instancia, otros derechos cívicos primordiales como puede ser el derecho a la vida. Algunas informaciones deben tratarse con cierta precaución a la hora de su difusión, ya que pueden poner en peligro la vida de ciertas personas involucradas en las mismas. Evidentemente no es el caso de las filtraciones diplomáticas donde se tacha a tal mandatario de “autoritario” o a tal otro de “felino”, afirmaciones que afectan a las relaciones internacionales, pero en ningún caso a la seguridad del estado. Al mismo tiempo, tampoco es legítimo que los estados se acojan a conceptos de seguridad nacional para justificar la ocultación de indicios de participación en abusos contra los derechos humanos u otras formas de conducta indebida.

En definitiva, por un lado es el estado al que corresponde demostrar que toda restricción que imponga es necesaria y proporcionada (para la seguridad de personas o la seguridad nacional, siempre dentro de la legalidad que otorga el derecho internacional) y por otro lado les incumbe a los profesionales de la información aplicar el rigor a la vez que la ética a la hora de diferenciar entre los diferentes tipos de documentos filtrados. En ningún caso, cabe censurar totalmente a Wikileaks prohibiendo su acceso y eliminando de Internet su existencia- cosa por otro lado imposible y que levanta sospechas acerca de la legitimidad del secretismo estatal.

Kasper Grundlehner

Alandete, David (2010), Clinton: “Esta revelación es un ataque contra la comunidad internacional”, en: El País [en línea] [fecha de consulta 22 de marzo de 2011] http://www.elpais.com/articulo/internacional/Clinton/revelacion/ataque/comunidad/internacional/elpepuint/20101129elpepuint_18/Tes

Jiménez Barca, Antonio (2010), Un atentado contra la soberanía de los estados, en: El País [en línea] [fecha de consulta 22 de marzo de 2011] http://www.elpais.com/articulo/internacional/atentado/soberania/Estados/elpepuint/20101129elpepuint_11/Tes