Archive

Posts Tagged ‘entrega’

LA EXTRADICIÓN DE JULIAN ASSAGNE.

Marzo 28th, 2011 angellara 1 comment

Uno de los temas que más me han llamado la atención en todo lo sucedido en el entorno de Wikileak y Julian Assagne es su último capítulo, es decir, el proceso de extradición Julian Assagne, en base a una euro-orden de extradición dictada por el reino de Suecia a las autoridades judiciales del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte. Para hacer este artículo, en el que he incluido mi opinión al respecto, la información ha sido sacada de algún artículo periodístico y sobre todo, como no podía ser de otra manera, de una lectura atenta de la legislación vigente a la seguidamente haré referencia.

No pretendo aburrir, con demasiadas referencias legales, pero considero absolutamente necesario explicar que es una euro-orden con la ley que la desarrolla en cuestión. Lo primero que debo decir, es que el concepto euro-orden, es el término resumido, su nombre real es “la orden europea de detención y entrega”, que en España se desarrolla en la Ley 3/2003 de 14 de marzo (BOE número 65, de 17 de marzo). Ya sé que España no tiene nada que ver en este asunto, pero estoy seguro que las legislaciones de los reinos de Suecia y del Reino Unido son las mismas, en los aspectos fundamentales y generales, ya que la ley española es la transposición de una Decisión de 15 de junio de 2002 del Consejo de Ministros de Justicia e Interior de la Unión Europea.

La emisión de una euro-orden es una resolución judicial por el que un Estado de la UE (estado reclamante) pide a otro (estado reclamado), miembro también de la UE, la entrega de una persona de la que cuando menos existe la sospecha que pueda encontrarse en el territorio de este último. El proceso de emisión de una euro-orden tiene las características generales del proceso de extradición regulada en nuestro país en la Ley 4/1985, de 21 de marzo, es decir, que atienda a un principio de reciprocidad y que el delito por el que se pide la extradición, sea delito en los dos países.

La gran diferencia entre ambos procesos es que la ley que regula la euro-orden está vertebrada por el principio de reconocimiento mutuo a nivel europeo, esto supone que cuando se emite una euro-orden el juez que decide, no va entrar en el fondo del asunto, simplemente decidirá si la solicitud cumple los requisitos objetivos para ser concedida. La segunda gran diferencia es que la euro-orden ha eliminado trabas burocráticas, para ello ha establecido que la decisión solo se toma en sede judicial y se elimina cualquier decisión administrativa, política o diplomática, que como en el caso del proceso de extradición lo haría extremadamente largo y tedioso.

Hasta aquí las referencias legales, la experiencia me dice que cuando hay un proceso de extradición en marcha, salen a relucir los más bajos instintos de todos los que están envueltos en ese proceso, y la extradición de Julian Assagne no iba a ser diferente. En España tuvimos un bonito ejemplo cuando se solicitó la extradición por medio de una euro-orden de Augusto Pinochet al Reino Unido, y cuando digo que saca lo peor me refiero a que la estrategia que suelen usar los abogados defensores es enchufar el ventilador y poner verde a todo el que tenga algo que ver contra los intereses de su defendido y a través del método que sea necesario.

Quizás el mejor ejemplo de esto sea la situación que se está viviendo en el proceso de extradición de Julian Assagne. Pero recapitulemos, y así podré explicar de una forma más gráfica todo lo dicho. Bien el propio Julian Assagne, bien a través de su abogada defensora y persona que hace de portavoz, Jennifer Robinson, han llegado a decir cosas como por ejemplo que Suecia es la Arabia Saudí del feminismo por su estricta legislación sobre delitos sexuales, han puesto en duda la imparcialidad de la justicia sueca y de la fiscal que lleva el caso, Marianne Ny, por feminista y a la que casi llegan a acusar de homófoba, asegurando que tiene prejuicios contra los hombres. Que el primer ministro sueco Frederik Reinfeldt está abiertamente dispuesto en su contra y también se utiliza cualquier método para desacreditar al contrario, incluido una persona interpuesta, en este caso la jueza sueca retirada Brita Sundberg-Weitman, que definió a la fiscal Ny como una persona malintencionada y obsesionada con la violación, que no le gustan los hombres y que ha perdido el sentido del equilibrio por la preocupación que muestra por la situación de las mujeres violadas y maltratadas.

Ante esto la posición de la fiscalía sueca no es mucho mejor, y ha diseñado una estrategia penal basada en el enroque y el oscurantismo, que consiste en dar la cara lo menos posible y por supuesto dar la información justa y necesaria, además por supuesto de pedir la aplicación de la ley solo en lo que beneficia a la propia fiscalía sueca.

Esto supone que hasta la fecha, la defensa tiene pocos argumentos para prepararse porque aunque sabe, más o menos, de que se acusa a Julian Assagne, no conoce las pruebas que tiene la fiscalía para sostener esta acusación. Sin esta estrategia de la fiscalía no se entiende, por ejemplo, que la fiscal Ny aún no haya presentado una acusación formal contra Assagne por violación, o que haya negado a interrogar a Assagne en Londres, bien a través de videoconferencia, bien en persona, algo que le permite la ley de la euro-orden.

Bien es cierto, que la defensa de Assagne lo tiene difícil en la petición de la euro-orden, en la actualidad está recurrida por que el juez de primera instancia le ha dado la razón a la fiscalía sueca, por dos motivos, uno estadístico, el 95% de las solicitudes de euro-ordenes se conceden en base al ya referido principio de reconocimiento mutuo, y otro subjetivo, ya que el Reino Unido fue el máximo impulsor del sistema de euro-orden en el Consejo Europeo de Cardiff de 1998.

Se equivoca la defensa de Assagne cuando la emprende contra la fiscalía sueca y el primer ministro sueco acusándolos de homófobos, y Suecia es poca sospechosa de ser una republica bananera en cuestiones de justicia, más le valdría dedicar sus esfuerzos a intentar rebatir la euro-orden por motivos jurídicos que es lo que debe hacer, porque jurídicamente hablando y con la ley en la mano, me parece complicado que se pueda autorizar una Orden Europea de Detención y Entrega sin que haya en el país que la solicita una acusación formal y un procedimiento incoado. Es cierto que el gran miedo de Assagne es que una vez que esté en Suecia haya una extradición posterior a los Estados Unidos de América del Norte, algo que se me antoja complicado ya que en caso de que hubiera una extradición ulterior, ésta no se podría hacer sin la autorización del Reino Unido (art. 28) y que abriría a Assagne la puerta de todo el sistema judicial sueco y en último caso el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.