¿Cuándo y por qué la filosofía se aparta de la base material que le dio origen?

Dos temas transversales en el Máster en Agroecología fueron: la necesidad de recuperar la conciencia de especie humana y la vuelta epistemológica a la comprensión del espacio material total y las formas de subsistir como tal en él; lo cual es expresado por Pablo Huerga Melcon, al comentar los trabajos del Congreso de Historia de la Ciencia de 1931, de la siguiente forma: “En cualquier caso, la mejor prueba de la objetividad y verdad de la ciencia es la posibilidad de seguir viviendo como hombres”. O mas allá, como lo refiere Juan Pastor al comentar el legado de Michel Foucault: “basta ya de hablar de la verdad, vamos a hablar de la ética, de la política (no hacerlo es caer en la) trampa platónica que es privilegiar el campo discursivo de la epistemología frente al de la ética”

Dentro del curso sobre las Bases Sociológicas y Antropológicas de la Agroecología, Ángel Calle Collado hizo la primera presentación partiendo de las siguientes preguntas: ¿La sociedad construye personas o las personas construyen sociedades?; ¿Existe alguna similitud entre los ecosistemas y la forma en que evolucionan las sociedades?; ¿Por qué cuesta cambiar hacia sociedades más sostenibles?

Refiere como evolucionan históricamente las visiones de mundo del dogmatismo absolutista basadas en categorías estáticas que establece que “el mundo es como es” hacia posiciones relativistas que dicen que “el mundo es como es porque nosotros somos como somos”, fundamentadas en categorías contingentes relativas a un marco histórico social.

Relata como René Descartes (Francia, 1596-1650) al trascender del animismo de Santo Tomas de Aquino (1225-1274) al mecanicismo de Nicolás Copérnico (1473-1543) y Galileo Galilei (1564-1642), concluye que “todo está gobernado según leyes observables a través de hechos reales”, sentando las bases del Positivismo, el cual, a principios del siglo XIX con Augusto Comte (Francia, 1798-1857) establece que “el único conocimiento autentico es el conocimiento científico” dada la posibilidad de afirmar positivamente las teorías a través del método científico, único método valido para explicar el funcionamiento de las cosas; ciencia funcional que aplicada a la agricultura implicó en el presente la conjugación de la “revolución verde” fundamentada en la artificialización, industrialización, mecanización y homogeneidad de los agroecosistemas.

Explica también Ángel Calle, como el Estructuralismo al tratar de entender el comportamiento humano supone que éste está determinado por estructuras profundas, sobre las que sólo se puede teorizar en tanto lo constriñen y determinan. Por el contrario, el Constructivismo establece que aún cuando los comportamientos y las actitudes pueden estar delimitadas por estructuras sociales, tanto los individuos como los grupos están en capacidad de modificarlas.

De esta forma entonces, el desarrollo del pensamiento universal como comprensión filosófica del universo, que fuera inicialmente de carácter global e integral, derivó progresivamente en la profundización hacia las particularidades, hacia la mayor comprensión de las partes, lo que ha conllevado históricamente a una pérdida de significación epistemológica entre el conocimiento y los hechos con los que este se vincula; sobre todo en lo que se refiere a los múltiples vínculos que se establecieron por las diversas formas evolutivas de las culturas que derivaron de los centros de origen de agricultura, de los cuales han surgido la mayor parte de los imperios que han sojuzgado vecindades originalmente y ahora regiones geopolíticas por medio de la globalización.

¿De que sirve conocer los centros mundiales de origen de agricultura?

Entre los días 26 y 30 de enero revisamos las Bases Sociológicas y Antropológicas de la Agroecología, y efectuamos un recorrido de campo por la Sierra de Tentudía, en la Provincia de Badajoz, con el fin de conocer los sistemas tradicionales de producción pecuaria denominados “dehesas”.

Respecto a las bases antropológicas de la Agroecología, supongo que la base conceptual mas sólida en la cual podría fundamentarse, en tanto disciplina en construcción, sería la noción de Centros de Origen de Plantas Cultivadas, definida por Nicolai I. Vavilov en 1931, en su trabajo: “El problema del origen de la agricultura mundial a la luz de las últimas investigaciones”, presentado en el “II Congreso Internacional de Historia de la Ciencia y de la Tecnología”, en 1931 en Londres; a mi ver, tema no suficientemente incorporado en las reflexiones promovidas en el Máster en Agroecología del Instituto de Sociología y Estudios Campesinos de la Universidad de Córdoba.

Posiblemente uno de los aspectos a abordar serían los avances mundiales y vigencia actual de la afirmación ahí formulada por Vavilov en el sentido de que “hasta ahora ni el botánico, ni el agrónomo, ni el cultivador ha abordado todavía de modo íntegro el estudio de las fuentes mundiales de las más importantes plantas cultivadas, cuyos centros de evolución, como han mostrado las investigaciones, están localizadas principalmente en los antiguos países agrícolas.”

Dicho conocimiento contribuiría a la comprensión de la diversidad biológica y cultural originales y el grado de pérdida de estas en los siete centros de origen planteados por el autor aquí referido, los cuales son: I. Centro Asiático sur tropical (India, Península Indochina, Archipiélago Malayo); II. Centro Asiático este (montañas centro y este de China); III. Centro Asiático suroeste (oriente medio); IV. Centro Mediterráneo (sur de Europa y norte de África); V. Centro Abisinio (Etiopia); VI. Centro Mesoamericano (centro y sur de México y norte de Centro América); VII. Centro Andino (Bolivia y Perú) con un subcentro en Chiolé.

En un estudio sobre “Los Orígenes de la Agricultura” reportado por Kent V. Flannery 1973, se postula que los pobladores mexicanos del centro del país condujeron un milenario proceso de domesticación de plantas en un permanente intento por nivelar las diferencias en productividad silvestre de la flora y la fauna nativas que recolectaban y cazaban cotidianamente, causadas por los años secos y los años húmedos; proceso que inicia para el caso de Mesoamérica algunos 7,000 años atrás, y no es motivado de forma alguna por las altas densidades de población humana, pues según Flannery 1973, se cultivó maíz en México algunos 2,000 años antes de que existiera evidencia de asentamientos densamente poblados.

Postula este autor, que el alimento obtenido de los ancestros de las plantas cultivadas constituía una proporción menor de una dieta diversa; que para el caso de Mesoamérica se supone se integraba por: tunas, agave cocinado, mezquite, bellotas, piñonero, zarzamora, aguacate, venado, conejo, tortugas y palomas. A esta se agregaban entonces las gramíneas de recolección como Setaria y teocintle, que al igual que los frijoles y las calabazas, crecían en las barrancas húmedas colindantes con las llauras, por lo que llegaron a constituir un “alimento de emergencia” en los años secos, susceptible de reproducirse de manera intencional. Conjugando hacia 1300 años antes de nuestra era el cultivo “de los cuatro géneros más comunes encontrados cultivados a lo largo de Mesoamérica: maíz que proporciona los carbohidratos, el frijol y las pepitas de calabaza las proteínas vegetales y el aguacate las grasas y aceites” (Flannery 1973)

Con la revolución agrícola se conjuga una estrategia de supervivencia que fue la base milenaria para el desarrollo cultural Mesoamericano, y en buena medida continúa siendo base de la dieta actual, la cual sin embargo, está entrando actualmente en un acelerado desequilibrio, ya sea por desuso de elementos o por añadido de algunos exóticos en ella, lo que a la fecha arroja para el caso de México en 2005 un 24 % de obesidad en la población mayor a 15 años, resultando en que 18 millones de mexicanos estén expuestos a los problemas de salud asociados a este desequilibrio; lo cual es de esperar explique el alto porcentaje de mexicanos con Diabetes mellitus, enfermedad que en 2007 constituyó la causa número uno de muertes en el país.

De esta forma entonces, conocer los Centros Mundiales de Origen de Agricultura, nos permite profundizar en: a) la conjugación de dietas base de culturas milenarias, b) los grupos opcionales de especies vegetales y animales que se usaron, según el grado de escasez de humedad a enfrentar y c) la capacidad endógena de los sistemas de producción agropecuaria, conjugada en saberes milenarios que se supone persistan en las poblaciones aborígenes.

¿Qué conjuga entonces la Agroecología?

La Agroecología constituye en la actualidad una disciplina integradora para la interpretación y transformación de los sistemas de producción agropecuarios y forestales, temporalmente, alternativa a la agronomía convencional, disgregadamente disciplinaria, a cuyo dominio está aportando entendimiento y racionalidad en contextos regionales específicos y en relación a dinámicas productivas particulares.

Esta disciplina surge como respuesta a la multifacética crisis rural mundial, manifiesta fundamentalmente en la pérdida de soberanía alimentaria de los países y la migración social en los estratos económicos más pobres, fenómenos que atentan directamente sobre la perdurabilidad de las naciones y la sostenibilidad de su producción primaria a largo plazo; lo cual podría considerarse se asume mundialmente como problema de la humanidad a partir de la publicación del Informe Brundtland en 1987, que conllevó a visualizar que el desarrollo no puede ir separado de la sustentabilidad, definiéndolo como: “aquel que garantiza las necesidades del presente sin comprometer las posibilidades de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades”.

La Agroecología reconoce la existencia de múltiples saberes en el manejo de los recursos naturales, tanto desde la generación del conocimiento como de la antigüedad del mismo, por lo que, tiene una perspectiva crítica hacia la racionalidad científico-técnica que históricamente condujo a concebir el desarrollo desligado de la naturaleza; la cual, basada en los aportes de Nicholas Georgescu-Roegen, reconoce como limitada en cuanto a la materia -en tanto sistema entrópico cerrado- e ilimitada en energía, en tanto sistema abierto receptor de energía solar.

La Ecología la dota de algunos de sus principales supuestos teóricos y metodológicos: respecto al análisis de los ciclos biogeoquímicos de los nutrientes y contaminantes; las transformaciones concatenadas de la energía en los procesos productivos; la sucesión vegetal; y las interacciones entre organismos y con el ambiente, entre muchos otros.

La unidad básica de análisis de la Agroecología es el agroecosistema, el cual, según González de Molina 2000, constituye un “trozo de naturaleza” con una arquitectura y composición determinada, con funcionamiento propio y con límites reconocibles; y en él, es fundamental entender su capacidad de: automantenimiento, autorregulación y autorrenovación, componentes de la estructura interna de los agroecosistemas, resultado de una “construcción social, producto de la coevolución de los seres humanos con la naturaleza” (Redclift y Woodgate, 1988; citados por González de Molina, 2000)

Según el autor que venimos siguiendo, “la Agroecología puede entenderse de manera amplia o restringida, según la amplitud que se le otorgue a sus fundamentos teóricos”; así González de Molina (2000), denomina Agroecología débil a aquella que se asemeja a la Agronomía pero bajo una lógica racional respecto a la naturaleza, sin entrar “en la búsqueda de soluciones globales”; y Agroecología -a secas- a aquella que “tiene una dimensión integral en la que las variables sociales ocupan un papel muy relevante (…) que acaba por implicar al investigador en la realidad que estudia”

De esta forma entonces, la Agroecología conjuga en la actualidad una respuesta a los conflictos sociales y ambientales derivados del tipo de desarrollo predominante en el mundo en los siglos precedentes inmediatos, y busca en lo fundamental transformar esa realidad al considerarla injusta e insustentable.

¿Cual es la capacidad nacional para producir alimentos no monopolizados?

En el número 100 de los Commnuniqué del Grupo ETC, con sede en Canadá, se actualizan los datos sobre la concentración empresarial de las llamadas “industrias de la ciencia de la vida”, monitoreados durante 30 años por dicho grupo. Ahí, se muestra cómo 10 grandes empresas participan en una alta proporción del mercado mundial en: semillas, agroquímicos, biotecnología, alimentos y bebidas, farmacéutica, farmacéutica veterinaria y distribución de combustibles, así como la tendencia a establecer entre ellas nuevas alianzas que convergen hacia una nueva economía mundial, ya denominada “economía de los carbohidratos” por su tendencia a mercantilizar la biomasa vegetal a través del uso de la nanotecnología, biotecnología y tecnologías de la información.

En este contexto Manuel González de Molina le planteó al grupo analizar cual era el Estado del Arte Agroecológico en los países o regiones presentes, a partir de:

1. Contextualizar el territorio, considerando la situación del campesinado, las características del sistema agroalimentario y los principales problemas derivados;

2. Las necesidades que requerían un cambio y

3. Las experiencias y posibles soluciones por parte de la Agroecología.

El ejercicio se hizo y expuso por grupos regionales, de los cuales se incorpora enlace con los que lograron presentaciones acabadas, que fueron: Brasil Sur, España Sur, Ecuador y uno de carácter general que supongo lo integraron nacionales españoles que no participaron en la presentación España Sur

ETC Group; ¿De quién es la naturaleza? El poder corporativo y la frontera final en la mercantilización de la vida.

Aspecto de las presentaciones.

¿Quién alimenta a los pueblos?

Cómo se alimentan los pueblos y de qué lo hacen constituye una pregunta central para cualquier sociedad, cuya respuesta elucida su grado de soberanía alimentaria y las condiciones de salud presentes y futuras de sus miembros. Quién produce los alimentos y cómo lo hace, se ha convertido cada vez mas en un elemento de conflicto social en tanto los alimentos han constituido cada vez mas una mercancía y además de carácter monopólico, así entonces la producción, distribución y consumo de alimentos configuran cada vez mas una cadena que se ha denominado Sistema Agroalimentario.

En el Máster, dentro del Curso I, se expuso por parte de Manuel González de Molina la conferencia: “Sistema agroalimentario andaluz y el Estado del Arte agroecológico en Andalucía”, y por su parte Roberto García Trujillo expuso: “El proceso agroecológico en Andalucía y el recorrido del ISEC en el mismo”, pláticas complementarias de las que no obtuvimos copia y se incluyen en este blog. Lo mismo sucedió con la conferencia de Roberto: “Visión histórico-turística de España y Andalucía; resumen imperfecto para no ibéricos” con la cual se ubicaron algunas pinceladas de los temas expuestos en la semana y en preparación para la práctica de campo en Extremadura.

Por la afinidad del tema, se incluyen en esta sección la presentación de Martha Soler y el documento que la respalda, expuestos en el Curso II, en los cuales Martha Soler explica cómo se configuran los sectores en el sistema agroalimentario y cómo evolucionó éste en el siglo pasado y sus características actuales, para concluir proponiendo qué puede hacer la Agroecología para revertir esta situación.

Marha Soler Montiel (presentación): El sistema agroalimentario en la Globalización.

Marha Soler Montiel (Documento) El contexto socioeconómio de la Agricultura ecológica

Aspectos de las presentaciones de la profesora Martha Soler

¿Qué es la Agroecología?

Como la primera actividad académica propiamente del Curso I “Concepto y Principios de Agroecología” se promovió por los coordinadores una dinámica que tuvo por objeto conocer qué asumíamos cada uno por dicho concepto, para lo cual se organizó una discusión por grupos en base a las regiones (o no regiones) del mundo ahí presentes, quedando estos conformados de la siguiente manera: 1. Brasil Norte (Clarice, Paulo, Vanusa, Janaina, Cesar y Cupim); 2. Brasil Sur (Daniela, Anderson, Ulisses, Olivo y Wolf); 3. España (Carmen, Rubén, Rafael, Alicia, Carlos, Antonio, Jordi, Ainara, Agnes, Isabel, Inmaculada, Esther, Rosa); 4. “Resto del Mundo” (Pablo, Javier y Federico de Argentina; Oscar y Alfredo de Colombia, Genaro y Fausto de México, María Rosa de Ecuador y Gelán de Etiopía) grupo este último en el que ocasionalmente Argentina constituyó una región de análisis por sí misma.
Es importante referir esta organización grupal pues constituyó la base de trabajo de múltiples temas analizados en el Máster, además de la organización en “grupos alimentadores” que se referirá en actividades académicas que se hayan efectuado con esa base.

De las exposiciones destacan las siguientes preguntas:
1. ¿Qué es lo que ha conducido a que aparezca la Agroecología?
2. ¿Es una ciencia o no lo es?
3. ¿Constituye la Agroecología un campo disciplinario por sí misma, o se integra o integra otras formas de producción sustentable, como la agricultura ecológica, permacultura, biodinámica entre otras?
4. ¿Qué es un agroecosistema? y ¿hasta donde es privativo del enfoque agroecológico el uso de dicho concepto? ¿es correcto usarlo cuando nos referimos a la agricultura convencional?
5. ¿Es la Agroecología una utopía?
6. ¿La Agroecología incluye lo urbano?
7. ¿Influye el tamaño de las unidades de producción como elemento para discernir si se está hablando de Agroecología o no?
8. ¿Es la Agroecología una “filosofía de vida”?
9. Si la Agroecología es una disciplina en construcción ¿quién la construye y para que lo hace?, ¿a quienes conecta?, ¿porqué los conecta?
10. ¿Porque es necesaria la Agroecología?

A modo de ejemplo incluyo enlace con la presentación del grupo Brasil Sur, en la que destaca que entre los instrumentos metodológicos para comprender la dinámica de los sistemas agrarios (transparencia 2) se incluya los económicos, sociales y ambientales, omitiendo la técnica de producción dentro de ellos, lo cual fue expuesto de esa forma por Ángel Calle en la “caja de herramientas” de la Agroecología, lo que reflejó a mi parecer una de las mayores omisiones del planteamiento conceptual del Máster en Agroecología según la visión ISEC, Córdoba España. Destaca a su vez que dicha omisión no fuese retomada en la discusión de la dinámica, dada la constitución del grupo mayoritariamente compuesto por agrónomos.

En esta sección incluyo también una presentación de Ángel Calle expuesta por él a modo de introducción a la Agroecología. No es la que refiere la “caja de herramientas” antes dicha, que no encontré entre los archivos que respaldamos en Baeza, ni en los subidos a la página del MAE en la UNIA, y por ello no está incluida. 01 Intro. Agroecol A. Calle C.

Así mismo incluyo un documento de Ángel llamado “El nuevo cooperativismo agroecológico en Andalucía” las cuales describe como prácticas que conforman nuevas redes orientadas por la Agroecología como paradigmas de satisfacción de múltiples necesidades básicas, incluida la obtención de alimentos.

Temas de tesis.

Durante los días 19 y 20 de enero, como una de las primeras actividades académicas, expusimos cada uno de nosotros las ideas principales que llevábamos como proyecto de tesis, con la idea de valorar en lo personal hasta dónde estas evolucionaban (o involucionaban) durante el desarrollo del Máster, conteniendo al menos: el planteamiento del problema, objetivos, metodología y resultados esperados. Pregunta que quedó pendiente en la fase presencial y tal vez es hasta ahora que la estamos respondiendo en lo individual.
Esta actividad requiere integrase a la fase personal tutorada y trabajarse con más detalle durante la estancia en Baeza, y al ser captada al principio de la fase presencial, difundirse al conjunto de profesores que van a participar en los cursos por venir, para que ubiquen el tipo de demanda que van a enfrentar y busquen la vinculación de contenidos con la misma, a la vez que pudiese haber una posible distribución previa de tutorías de tesis, que podrían iniciar antes de que el profesor se presente en Baeza.
En enlace incluyo la relación de ideas de tesis expuestas al concluir la fase presencial los días 2 y 3 de abril del 2009

Temas de tesis.

Presentación de participantes.

Quienes éramos, de dónde veníamos, qué hacíamos y que pretendíamos del Máster, preguntas que contestamos de entrada sin entender mucho a los demás, pero no hacía tanta falta entonces, pues ese terreno sería el que finalmente más avance alcanzó. Un afectuoso abrazo para cada uno y gracias a María Rosa por su foto.

Celebración por Tiago

Apertura y presentación del Master.

El 19 de enero dio inicio la fase presencial del Máster en Agroecología en la Sede Baeza, España, de la Universidad Internacional de Andalucía, impartido en conjunto con la Universidad de Córdoba, en su décima tercera edición en relación con la UCO y la tercera en que participa la UNIA.

En el ciclo 2008-2009 dicho Máster convocó a 33 estudiantes procedentes de España (13), Brasil (11), Argentina (3), Colombia (2), México (2), Ecuador (1) y Etiopía (1); los que estuvimos reunidos durante poco menos de tres meses en las instalaciones de la Sede Antonio Machado en Baeza de la UNIA, en los otrora Palacio de Jabalquinto y El Seminario Conciliar.
El curso fue presentado por la Directora de la Sede Antonio Machado, Sra. Alcázar Cruz Rodríguez acompañada por el Sr. Vicente José Gallego Simón, del Servicio de Ordenación Académica, quienes resaltaron que dicho Máster constituye una de las propuestas mas consolidadas dentro de la oferta académica de la Sede Baeza de la UNIA.

En dicho acto participaron los profesores Manuel González de Molina, Director Académico del Máster en conjunto con Eduardo Sevilla Guzmán, así como los académicos Roberto García Trujillo y Ángel Calle Collado, quienes dieron inicio a los cursos al término del mismo.

Auroridades de la UNIA y MAE Agroecología: Apertura y presentación

Presentación del blog.

Transcurridos 8 meses de actividades del Máster en “Agroecología: un enfoque sustentable de la agricultura ecológica” en los que hemos transitado por las fases tutorada a distancia y presencial en Baeza, del 19 de enero al 03 de abril, y encontrándonos en la tercera etapa, la elaboración de la tesis del Máster, he decidido iniciar con la publicación de este blog, mas a modo de una “bitácora extemporánea” que sintetice esta actividad, en la cual -a sabida cuenta de lo limitado de ello- privilegiaré la narrativa mas que la reflexión, pues en aras de alcanzar la segunda, frecuentemente “queda en el tintero” la relatoría de hechos que por la velocidad con que se suceden, son sólo parte de un ruido inconexo e incoherente; y bien puede ser el caso de el vasto cúmulo de temas expuestos en mas de 70 conferencias por algunos 38 profesores participantes en la fase presencial del Máster.

Por lo cual aspiraría a que sea el trabajo colaborativo de mis 32 compañeros y casi igual número de profesores, el que, por medio de la discusión y reflexión conduzca a la acomodación de tan amplios contenidos, que además fueron expuestos en lo fundamental con miras a la transformación ambiental y social; lo cual tendría como prerrequisito su entendimiento en un entorno dado, pues como lo planteó el filósofo austriaco Ludwig Wittgenstein: “sólo cuando se piensa mucho más localmente que los filósofos se pueden resolver sus problemas”

De esta forma entonces los objetivos con los que se crea este blog son:
1. Dejar un relato para todos los que vivimos la experiencia Baeza, facilitando la reutilización y asimilación de las fuentes originales en las tesis en proceso en la etapa que transcurre.
2. Contribuir a la reflexión de una actividad académica que pretende ser de carácter constructivista, pero aún no logra instituir mecanismos de retroalimentación fluidos y permanentes, dificultando con ello el equilibrio fluctuante del participante.
3. Posibilitar el acceso futuro a los académicos del MAE a las presentaciones y temáticas tratadas en todos los cursos de 2009, coadyuvando con ello a un manejo centrado en sus temas de curso y con ello disminuir la duplicidad de contenidos.
4. Constituir un antecedente y una referencia para los futuros aspirantes al MAE.

La idea original, y la concreción inicial del blog, surgió de una de las primeras evaluaciones semanales del Máster, en la cual un grupo de alumnos referíamos inconsistencia en los contenidos expuestos hasta el momento, a la vez que se punteaban posibles acciones a madurar sobre la marcha con el fin de contribuir a la mejora y construcción de la actividad, lo cual ya no se concretó de momento; sin embargo esta idea ahora aquí se retoma como parte de las actividades del Módulo de Competencias Digitales de la UNIA, que inició en febrero pasado como una actividad transversal a los master de la Universidad y del cual forma parte este trabajo, coordinado en mi caso por Juan Freire integrante del equipo referido.

Los materiales aquí expuestos son producto del esfuerzo de muchas personas e instituciones: en principio del conjunto de profesores que participaron con sus presentaciones y cuya autoría se refiere en cada caso, lo mismo que en los documentos que ellos aportaron. Los videos y la mayoría de la fotografías de aula fueron aportados por el compañero Ulisses Pereira, quién pacientemente también recopiló los materiales de cada profesor. Las fotografías de campo fueron en su mayoría captadas por mí y las notas sobre las diferentes presentaciones intenté tomarlas en base a mapas mentales, y es sobre esa base que elaboro las narraciones, por lo que se agradece a los profesores respectivos evalúen las notas, y envíen en la medida de lo posible, alternativas para sustituirlas de ser necesario.

Sólo me queda agradecer a la Universidad de Córdoba y a la Universidad Internacional de Andalucía por la oportunidad de cursar este Máster en sus aulas.